miércoles, 14 de septiembre de 2011

Unos días de vacaciones

Tres semanas para detener un poco el tiempo; en octubre estaremos de vuelta. Saludos en general.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hay otros 11-S

La mar cantábrica en toda su majestad. La alineación de los planetas genera mareas fuertes, el viento del norte festonea de espuma blanca las olas y una resaca seria te arrastra al menor descuido...Desde el restaurante de la última planta del World Trade Center también se veía la mar; se divisa hasta Canadá, bromeábamos, porque una vez más nos tocó comer salmón canadiense, pescado en altura.
Como todo el mundo, recuerdo lo que hacía cuando recibí la noticia, no se me olvida la tarde de televisor y me ha quedado en la retina del alma la imagen de los que se arrojaron por la ventana, cambiando una muerte horrible por otra espantosa.
Siempre me parecieron pocas las víctimas reconocidas, máxime cuando uno piensa en aquellos ascensores llenos de cientos de personas, subiendo y bajando a velocidad de metro. Habrá desaparecidos no reclamados por distintas causas, una de ellas que eran ilegales en el país; su familia sufrirá ahora doble pobreza y triple pena.
El centro del Imperio sufrió en sus carnes lo que en un siglo había estado haciendo pasar a otros, el terror a una violencia sin sentido, la venganza sobreponiéndose a la justicia.
Hay otros 11-S, como el que tuvieron que sufrir los chilenos de Augusto Pinochet, brazo armado de la embajada USA, para que el capitalismo se asegurase un mejor control sobre el cobre.
No es conveniente olvidar a los trabajadores que cayeron en New York, pero desde 1973, cada mañana del once de septiembre, escribo en mi diario: Remember Chile.

jueves, 1 de septiembre de 2011

¡Qué vergüenza!

Ya se regresa a la actividad normal. Debería haber escrito sobre un tal Ratzinger, antiguo militante de la juventudes nazis que ahora trabaja en Roma, de Papa, que anduvo de visita por Madrid pero su espectáculo tuvo poco éxito televisivo, solamente el 14% de cuota de pantalla. Debería haber escrito sobre la reforma acelerada de la Constitución, que podíamos aprovecharla, por ejemplo, para que el cargo de Jefe de Estado fuera designado por elección y no por cuna.
Hay más cosas en la lista de espera del escritorio, pero he preferido dedicarme a otros menesteres durante estas semanas, que han sido en Asturies de otoño apacible más que de verano, para desgracia de turistas y propietarios de chiringuitos de playa.
Empiezo septiembre con mal sabor de boca: En Buñol la gente se entretiene malgastando la comida, lanzándose tomates a la cara con gran algarabía; ciento veinte toneladas de alimentos destruídas por pura diversión. En Logroño un individuo ahoga a una niña de diez meses para vengarse de una discusión con la madre.
¡Qué vergüenza de especie, la humana!