martes, 23 de abril de 2013

George

"No quiero beber...un café...Yo lo que quiero es trabajo". La culpa había sido mía, pasé a interesarme por cómo le había tratado la Policía Local y le dije, hoy ando un poco justo de tiempo, he quedado con la familia, mañana tomamos una cerveza juntos.No sería la única vez que me equivocara con él.
George es bulgaro, vive en el exclusivo entorno del Paseo del Borne, en Palma de Mallorca, en el primer banco de la derecha, según se llega del puerto. Do you speak english, sir? No, entonces empieza a explicarme en buen castellano que busca trabajo como marino; en cuanto se embala le vuelve el inglés a la lengua, no tengo más remedio que esforzarme. ¿Dónde está la tienda, te la ha quitado la policía? La Policía Nacional me regaló la tienda y unas mantas y pan. Ya, pero ayer...Ayer era la Policía Local, me dijo que no podía estar aquí, que quitara  el campamento, que me fuera a dormir a la playa. Yo trabajo en barcos, en Grecia, en Chipre, en Noruega, en Canarias...vine desde Valencia, trabajé incluso con un pie roto, ahora...abre las manos expresivamente. 
Llegaron dos números de la Local, merodeando la instalación, George dormitaba sobre los cartones, puede que con un ojo abierto, como los apaches; debió de parecerles una actuación de riesgo, pidieron refuerzos. El primero en llegar fue el empleado de la basura, dejó el camión mal aparcado, antes de meterse en líos  consultó por teléfono con su jefe, que le aconsejó no ser cómplice de un allanamiento de morada. Después llegó el coche de la Local, la señora policía fue al banco (del Paseo, no de Santander) y despertó a George con el pie, no fuere que al tocarlo se contaminara.
A la mañana siguiente el Borne hervía de turistas, una pareja de guitarra y palmas daba la lata a los usuarios de las terrazas (mejor, a ver si las quitan y se puede volver a pasear) Buenos días, George, ¿has comido?. Miente mal, un poco...¿Quieres un bocata, café? ¡¡¡El café me gusta mucho !!! Voy a buscar algo, paciencia, que hay cola. Los empleados de la cadena americana se portaron como seres humanos y adjuntaron un pequeño regalo y un café gratis. Cuando volvía al banco (del Paseo) George se había puesto el sombrero de copa, que no se puede comer vestido de cualquier manera, y tenía un inquilino, Antero, finlandés, una semana en España, desconoce el idioma, pero se apaña con el inglés; el marino había detectado rápidamente la necesidad. Ayer por la noche, are you hungry?, puse unas piedras, hicimos fuego y le preparé una sopa de carne y verduras, ¡disfrutó...! Inmediatamente coge la hamburguesa que acabo de traer y, sin dudarlo, la parte en dos para compartirla con su invitado, luego distribuye las patatas fritas, hacemos lo propio con el café, George se dirige en alemán a una turista para que nos haga la foto; ella acepta sonriendo y se esmera en que quede a nuestra satisfacción. Brindamos al sol.

¿No tienes familia en Bulgaria? La madre y un hermano que tiene una hija, antes, de vez en cuando, enviaba ... hace el gesto con los dedos...money, pero con la crisis... Ni siquiera se plantea que ahora su familia podría ayudarle a él. Tira un tozo de pan, inmediatamente llegan las palomas, it's my familiy. Es lo único que arroja al suelo, los desperdicios de la comida están recogidos, escrupulosamente, en una bolsa; hace otro gesto, my home.
¿Te quitaron la tienda? Sonríe con picardía, me indica que me levante: Escondida. Debajo del escenario, con la cacharrería de cocina; así salva a los guardias, ojos que no ven... Pasa la dependienta de la perfumería. ¡Guapa! She´s your girl friend? ¡Nooo!, cuando va a tirar los cartones me deja escoger los mejores, mira, siéntate. Un lujo de cartón doble, que aisla del frío de la piedra. Le saluda el payaso que vende globos a los niños; su amigo Pepe duerme en otro banco un poco más arriba, sus cosas amontonadas en el carrito que involuntariamente le ha prestado una cadena de alimentación. Juan no ha venido hoy. Mañana charlamos otro poco, ahora tengo que dejaros; George me dice que tiene una cosa para vender, un telescopio ; no llega a tanto, un catalejo, prometo decírselo al Capitán Garfio por si le conviene. Se sorprende mucho de que le estreche la mano para irme.
El viernes fui a despedirme, había otro invitado, Alex. ¿De dónde eres? De Bavaria señor, vivo en la calle, hoy estoy aquí con mi amigo el capitán, es marino. Se cuadra militarmente entre la risa y el respeto al usuario mejor organizado del Borne. ¿Cuál es tu profesión? Metales y electricidad, pero sin título...soy gilipollas, soy borracho. Tenemos una larga discusión sobre la bebida. Alex tiene la piel quemada, duermo en la playa, señor; el capitán revuelve en la mochila, saca la bolsa de plástico de las cremas y le llena de Nivea, es que duerme en la playa, el sol y el salitre...



George es creyente, me lo indica elevando los ojos y señalando con los dedos al cielo cada dos por tres. Entre sus benefactores hay una señora de una iglesia anglicana, a la que desde luego ha pedido trabajo, se dirige a Alex a quien hemos tomado el pelo, él llamándole Jhonnie Walker y yo Mister Drunk. Esta tarde voy a ir a la iglesia, a... señala a lo alto, y te voy a llevar...¡Para lavarte! Nos partimos de risa los tres, de verdad le hace falta.
Nos damos efusivos abrazos y les prometo pasar a verles si dentro de tres o cuatro meses regreso por Palma. Alex quiere demostrar su integración isleña, Moltes gracies! George me dice tengo un regalo para tí, antes de que logre abrir la mochila le caen las herramientas por abajo, el desgaste la ha desfondado; recoge como puede, desenvuelve una bolsa de plástico, ¡y me da su catalejo! No puedo aceptarlo de ninguna manera, pero tampoco debo hacer un desprecio; gracias, pero ya ves que no sé ni mirar por él, sin embargo mi amigo, el que tiene la barca, igual le interesa, guárdalo.
Sus cuatro pertenencias están perfectamente organizadas, siempre a disposición de quien las precise, entre la mochila rota, una bolsa y la tienda de marca que le ha regalado un policía nacional. Ojalá tuviera yo un barco para darte. Con el mayor sentido laico de la expresión, George, God bless you!


(Publicado el 23 de abril, Saint George's Day. Castilla recuerda a sus Comuneros y el Día del Libro a William Shakespeare, Miguel de Cervantes y Josep Plá; libros y rosas)

jueves, 18 de abril de 2013

Llegan los cruceros

La advertencia procedía del guía turístico: Mañana vienen tres cruceros. Es como una seña que se pasan los comerciantes para tener previstas existencias y reforzada la plantilla; parece talmente la llegada de la caravana al oasis, a cambio de sombra y agua, una lluvia de monedas. El Ayuntamiento ya había puesto a trabajar, ayer, las brigadas de barrenderos y jardineros; por una vez encuentro la ciudad limpia, incluso han regado en mi barrio, no se ven los recuerdos que el perro del vecino deja amablemente cada tarde ante el portal, tan resbaladizos y olorosos.
El Govern piensa más en los ingresos por turismo que en el bienestar de la ciudadanía; toda la política económica está diseñada a mayor beneficio de las grandes patronales hoteleras. De esta manera los muy agradables espacios públicos, los paseos y las plazas, han sido tomados por las terrazas de bares y cafeterías. Denunciaba la organización ARCA (por la recuperación del centro antiguo) como en algunos casos se ha colocado en hosteleras manos el 57% del suelo común. La Rambla (ya sin Duques) tenía sus puestos de flores, junto a los que era un placer pasear a cualquier hora; la alegraban, la llenaban de vida,  porque ya es sabido que Les floristes de la Rambla/ajuden a surtir el sol. Ahora mesas y sillas de los negocios adyacentes (no todos, por suerte) dificultan seriamente el paso.
En el puerto, de repente, ha crecido un pueblo de hierro con casas de veinte pisos. Salen de ellas grupos de ciudadanos que son conducidos en manadas al centro de Palma, más a las tiendas que a los monumentos; un babel multicolor inunda las calles del casco viejo, músicos y  figurantes se pelean, se pisan los mejores sitios, llaman la atención como pueden para arañar la foto y el dólar. No rebosa, el bote de las propinas. La conductora de la galera negocia expresándose con la mejor lingua franca, las manos.
La electrónica permite que con cualquier artefacto se puedan recoger, guardar y enviar imágenes de todo tipo. Disparan sobre cualquier objeto, mueble o inmueble; a veces me pregunto si no confundirán con estatua humana a Es Foner  (El hondero) representación en taparrabos de los primeros pobladores, que tiraban piedras para pastorear y luego contra los licios a sueldo de Roma.Todos los paseantes, en fin, somos inmortalizados y remitidos a cualquier parte del mundo; me recuerdo de aquel camarero del Hotel Sevilla de La Habana, negro, gordo, más que maduro y más que simpático, que se ofrecía a posar en el patio con todos los guiris: "¡Por lo menos viajo en espíritu!"

Por otra acera, vestidos de manera bien diferente, menos provistos de instrumental fotográfico, caminan los matrimonios de jubilados españoles; los maridos discuten con las señoras la hora y el precio del autobús que los ha de llevar al hotel del Arenal, a tiempo para comer. Cuando el reloj da la una se han ido, quienes para el hotel, quienes para el barco, las colas del Guiribus se han terminado, la azafata se puede regalar un poco de sol en las cervicales mientras se intercambia mensajes en el móvil, y el gitano, negro y gordo como el camarero cubano, que cobraba un euro a quienes se retrataran con él vestido de centurión dorado, se come un bocadillo.

Otros ni eso. En El Borne, pegadito pegadito a donde pagas por un zumo como si compraras media Valencia, al lado mismo de las más prestigiosas boutiques (traducción: tiendas carísimas), sestean quienes llevan todos sus bienes en un carrito sustraído a Mercadona, envueltos los enseres en bolsas de plástico. Ni siquiera piden, están ahí. Hay uno que vive por encima de sus posibilidades, además del cartón/colchón tiene una tienda de campaña, de marca, además; delante ha colocado una ramo de flores, una cruz y un bote, por si cae algo del cielo.

La jardinera sigue a lo suyo; cuando ve la cámara frunce el ceño, para fotitos está ella con este sol y el ruido de la p... máquina, ¡no tendrán otra cosa qué hacer estos tipos!

miércoles, 10 de abril de 2013

Ofertas de empleo


 
 
 
Durante el primer trimestre del año ha habido un goteo constante de personas en búsqueda de trabajo que han solicitado la colaboración del Punto de Información Laboral de Cruz Roja de Langreo. Llegan derivadas desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento o, lo que es peor, por la oficina del Servicio de Empleo del Principado de Asturias, que por sí mismo se siente incapaz de orientarlas, se ha convertido, definitivamente, en una mera oficina estadística.
En el Punto de Información Laboral no van a encontrar soluciones, la cirugía tienen que administrarla otras entidades, pero cuando menos reciben cuidados paliativos; una ayuda para orientarse en un mercado laboral imposible de digerir, unos conocimientos mínimos de herramientas de comunicación y eso que no tiene valor material: una sonrisa y un apretón de manos. A veces, con urgencia, pasan a otro despacho, para ponerlas en la lista de demandantes de ayuda material inmediata.
Datos estadísticos:


Sexo
Mujeres
Hombres
Total
47%
53%
100%
Edades
De 18 a 40 años
78%
59%
68%
De 41 a 50
14%
34%
25%
De 51 a 65
8%
7%
7%


 

 

 
Se puede observar que el número de mujeres y de hombres es prácticamente igual, pero ellas acuden más jóvenes. Unos y otras son en general profesionales en su rama, pero  sin una excesiva cualificación, han trabajado toda la vida, incluso durante decenas de años en la misma empresa, y ahora, de repente, sin explicación, se ven marginadas. Por delante de estos números hay caras, hay expresiones de desánimo, hay familias con serios problemas; hay historias descorazonadoras.
Cuando uno analiza las vidas laborales se espanta de la crueldad de algunos empleadores; un ejemplo, un hombre que trabaja en una empresa de reparto de guías telefónicas, ininterrumpidamente desde 1999 hasta 2003, ahora bien, con treinta contratos diferentes, algunos de dos jornadas, o con baja un día y alta dos después. ¡Esto clama a Inspección de Trabajo! Si no fuera porque la propia Administración lo hace; en el Servicio de Salud del Principado se han dado jubilaciones de trabajadores que después de veinticinco años en su puesto  ¡seguían siendo eventuales! Un auxiliar de un departamento del Hospital Valle del Nalón ha sido cesado después de llevar veinte años con un contrato “por necesidades de servicio o circunstancias de la producción”, un contrato “por obra o servicio” ha durado de quince años…Y así sucesivamente. ¿Alguien piensa que la productividad puede obtenerse de contratos en precario?
Vamos a dar un repaso a las ofertas de empleo, donde se ve, por escrito, con nombres y apellidos, la crudeza de los resultados de la famosa Reforma Laboral; por cierto, y antes de seguir: señalaba hoy una encuesta hecha entre empresarios por una empresa de Recursos Humanos que “consideran un obstáculo para la contratación la actual legislación laboral”, demasiado rígida. No voy a hacer comentarios, porque mi abuela me amenazaba con limpiarme la lengua con un estropajo cada vez “que decía un pecado”. Sigamos.
El Cero es una publicación de avisos de todo tipo, las ofertas laborales no son muchas, aunque suelen ser serias; aún así puede verse una gracia como la siguiente, que copio literalmente: Asistenta. Se necesita señora de 50 años aprox., asturiana para realizar la limpieza del hogar (5 horas), a cambio ofrecemos alojamiento (no remuneración económica). Que sea formal y educada. Gijón. Abstenerse quienes no cumplan estos requisitos, inútil llamar si no cumple los requisitos.” No escribo el teléfono para que no quede bloqueado ante tan suculenta oferta.
No es extraño el detalle de ultrarracismo que significa esa condición de que sea de la tierra, parece que las personas subpajarianas(*) no tienen  la misma capacidad laboral que nosotros, raza formal y trabajadora donde las hubiere; en el número del 8 de abril se lee claramente “abstenerse personas extranjeras”. Para que no me mosquee mucho en la misma página hay alguien que pide un gaitero, ¡menos mal, hombre!, una alegría, como la de otro que quiere hacer un grupo de heavy y precisa vocalista, guitarra y batería (sinceramente no sé qué aporta él, ¿maracas?)
Abunda el engaño en los cursos de formación, se suelen ofrecer cosas imposibles, por ejemplo, plazas de auxiliar administrativo en el Sespa, que está despidiendo a todos los eventuales y no va a convocar oposiciones en un siglo. Es esto lo que más me solivianta, lo de aquellos que, encima de lo que está cayendo, sacan el dinero de los bolsillos a los más necesitados, al eslabón más débil de la cadena.
Pasamos ahora a La Nueva España, el diario de mayor circulación en Asturies, el domingo es el día que más ejemplares distribuye y, por ende, cuando suelen aparecer las maravillosas ofertas de cursos milagrosos y de puestos de trabajo sin parangón; el día 7 una empresa de reformas indica que va a necesitar (copio)  pintores, albañiles, fontaneros, electricistas, decoradores, parquet, moqueta, que va a acabar con el paro, vaya. Si Vd. está interesado debe llamar al 697272920, donde amablemente le atenderá nuestro querido amigo el Señor Don Vicente Navarro (**), de quien ya señalamos varias actuaciones similares en el mes de febrero (ofertaba decenas de puestos para una cadena de hostelería, para otra de supermercados, para cruceros y, lujo, para yates); esta semana toca que sea Jefe de Recursos Humanos, si él no estuviera disponible pregunte por Laura López, pero debe disponer Vd. de buenos ahorros, porque le remitirán a otro número, el 807430079, de sobretarifación.
No puedo entender las razones por las que un periódico serio admite estos timos ni por qué las autoridades laborales no intervienen; sean cuales sean, los listos se lucran de la desesperación, como este ser, a quien no voy a calificar, que se dedica a vender rifas en las manifestaciones a nombre de una organización de parados que no existe. Las personas que se tomaron la molestia de comprobar me cuentan que es un autónomo del transporte. Mala cosa.

(*) Subpajariano/a: Dícese, en aitanesco, -variante feminococinoperiodística del asturiano-, de aquellas personas que, dejadas de la mano de Dios, han tenido la mala fortuna de nacer al sur del Puerto de Pajares, linde del Paraíso. 
(**) Datos sobre otras gracias de esta misma, digamos, empresa en el artículo "La infamia, las estafas..." de 21 de marzo.