martes, 25 de marzo de 2014

Éxito y orgullo



La manifestación del 22 M fue un éxito; me lo contó con toda claridad ABC, cuando sólo habló de incidentes, calificándolos como "los altercados más graves de la legislatura", y me lo confirmó un periódico otrora serio, El País, que publicó en primera, "50.000 gritos contra los recortes".
Achacaba el dato a la policía, consciente de que estaba faltando a la verdad. Quienes vivimos la jornada desde la carretera fuimos viendo como algún medio digital hablaba de tres millones, otro de dos y medio y por último parecían consensuar en uno. No me puedo parar a contar, aunque, si con un microscopio alguien es capaz de contar millones de leucocitos, es más fácil, con una foto aérea, contabilizar cabecitas humanas; sea como fuere los cientos de miles de personas que gritaron contra un sistema desalmado constituyen un éxito.

¿Cincuenta mil?

Un éxito y un orgullo. Orgullo en lo personal, por haber participado en esta maravillosa locura de plantarse en Madrid andando veintiún días; por haber resistido físicamente y por haber sido capaz de torear las provocaciones de los profesionales, que fueron in crescendo con una constancia digna de mejor causa.
Orgullo de nación. A uno que no les gustan nada las banderas, ni menos las cruces, se le ha subido el pavo cuando entrábamos en la capital del reino, al ritmo de gaita y percusión, primero; de la bandina El Ventolín, después. Aplaudidas, besados, abrazadas, estrujados, desde la Puerta de Hierro hasta Atocha, por miles de personas que veían en la presencia de la Columna asturiana la imagen de la lucha incansable.
Los estudiantes nos reciben cantando "Sta. Bárbara"

Orgullo de clase, porque quienes nos aplaudían eran gente común, que vive de su trabajo; personas que estaban viendo en otras, de su  misma procedencia, de su propio nivel social, el valor para enfrentarse a un sistema que nos está esquilmando. Orgullo porque estas Marchas de la dignidad han arrancado de lo más profundo de la clase trabajadora, de la misma base, que no tiene cargos políticos, ni prebendas, ni le importa el carné de la compañera de fatigas, sino que se reparta equitativamente la riqueza para que todo ser humano viva algo mejor.
El éxito y el orgullo son doblados porque hasta última hora hubo que soportar a los provocadores, que no pudieron lograr el objetivo de partir la Columna. Llegaron los autobuses a Aravaca, veinticuatro, más vehículos particulares, se sumó el vecindario, y partimos, en torno a las dos mil personas, camino de Madrid; apenas iniciada la marcha ya quisieron dividirnos, exigiendo ir por un camino no previsto, llamándonos, como siempre, "obedientes al Sistema" Confirmado el fracaso, todavía siguieron tocando las narices hasta la misma entrada en Plaza de España, donde quedaron,-los cinco trileros-, ahogados por la multitud.







Citar todas las zancadillas tiene la función de explicar el final de la manifestación: antes de que hubiera terminado ya estaba la policía repartiendo estopa, entre gente pacífica, con la disculpa de incidentes aislados. Forma parte de la estrategia del gobierno, que se hable de gamberrismo en vez de que cientos de miles de personas, -saltando los controles ideológicos, despreciando a aquellos partidos políticos y sindicatos que tienen vocación de sostenedores del Capitalismo-, han dicho en la calle que ya basta. Y todo parece indicar que el 22 M no es el final, sino un gozoso principio.
Ha sido un éxito. Estoy orgulloso. Seguimos trabajando.



sábado, 22 de marzo de 2014

22 M ¡Hoy es el día!


La foto de las lágrimas de Carmen habrán sido, probablemente, trending topic, o como lo llamen, ayer. Son el producto de la descarga de de tensiones, del cansancio de cuatrocientos kilómetros sobre las piernas, de la alegría por la autosatisfacción y, muy probablemente, el contagio de los ojos húmedos de las buenas personas de Aravaca que nos recibieron con aplausos.
Frida, la perra de Carmen y Luis Miguel estaba enfurruñada, en un principio no quiso saludarnos porque acostumbraba a desayunar con su dueño; Vicente y yo usurpamos su sitio, y además había churros y porras. A las nueve y media da Víctor las últimas instrucciones sobre los alojamientos de final de etapa; nos despedimos de nuestros amables anfitriones y formamos la columna. El guardia civil de paisano me saluda, -si soy amigo de Luis Miguel Urban debo ser alguien importante, piensa-,"¿han entrado elementos extraños en la columna? Los hay, pero no han entrado, ya viajamos con ellos desde el principio" No quiere entender la ironía, "No, es que me han dicho que algunas personas...entonces si me quieres dar nombre y DNI nosotros nos encargamos de ellos. Gracias, nosotros nos encargamos del orden interno"
Salimos de Las Matas con la alegría de afrontar el último esfuerzo y la preocupación de las provocaciones que sin duda nos encontraríamos. Por los sitios que cruzamos en general aplausos, sobre todo de la gente que vive de su esfuerzo; por ejemplo las trabajadoras de la Residencia de Mayores Reina Sofía, de Las Rozas, "somos laborales y ¡nos están puteando!...¿a qué hora mañana en Madrid?" 




La mayoría de los conductores aplauden, nos prometen vernos al día siguiente, aunque también hay algún insulto, algún viva España y, sobre todo, mucha prisa; por lo que pudiera pasar ensayamos a llevar la columna perfectamente cuadrada durante unos kilómetros, el experimento funciona y nos servirá para Madrid.






En una de las glorietas nos saludan unas marionetas manejadas por miembros de la columna andaluza. Viene la Sexta y nos detiene un rato largo, porque quiere conectar con nosotros en directo y tiene exceso de original con la agonía de Suárez; en otra rotonda un audi negro, ¡siempre son audis negros!, intenta forzar el paso, "es que voy a trabajar. Caballero, haga el favor de esperar a que pasen todos. ¡Es que voy a trabajar!" el guardia municipal ya se mosquea, "¿Se cree que los demás estamos de fiesta? Estos señores están de fiesta". Estoy a su lado, tiene la ventanilla abierta, joven, reluciente uniforme de compañía aérea, con tres barras doradas en la hombrera, "¿Cómo que de fiesta!"; el guardia me hace seña de déjamelo a mí, "Caballero, detenga el coche ahí atrás". Denuncia. ¡Bien!
Aún habríamos de superar una prueba más dificil, la Policía Nacional. Sin venir a cuento, estamos perfectamente conducidos por la local, aparecen tres furgones que pretenden acompañarnos; uno de ellos se mete entre la cola de columna y la parte en dos, intenta conseguir que un sector se quede fuera. Cruce de palabras, algún insulto y se van directamente a por uno de los caminantes en concreto; una muralla humana evita la detención, el ambiente se crispa, peligro muy serio. Me acerco al guardia más prepotente e intento hacerle razonar, "yo no consiento que me falten al respeto", pues no vales para este trabajo, chaval, pienso, pero me lo callo para no añadir más leña al fuego. El jefe de la patrulla releva a los dos más excitados y les ordena subir al furgón, luego se acerca " a ver si nos llevamos bien...¡hombre, pero si sois vosotros!, hasta que llegasteis esto iba como la seda"
La llegada a Aravaca apoteósica; prácticamente toda la colonia Rosa Luxemburgo en la calle, aplaudiendo, con emoción a duras penas contenida. Abrazos, besos, y nosotros mismos que nos felicitamos, ciertamente con orgullo, de haber rematado la tarea. Suculenta comida, preparada y servida por la asociación Acrola. Por la noche fiesta, pero quien esto escribe prefirió la posición horizontal, que mañana es día laborable.




Hemos hecho nuestra parte; hemos atravesado media península para decirle al gobierno que no estamos dispuestos a seguir dejándonos tomar el pelo. Ahora te toca a ti acompañarnos; espero verte ante la Moncloa en unas horas. "¡Mariano, no llegas al verano!", nos canta Willy, de la asociación de parados de Valladolid, que nos ha traído a uña de caballo por la meseta, el traidor.


viernes, 21 de marzo de 2014

Somos internacionales


Resulta difícil de entender el glamour de las legañas, en cualquier caso, a las siete de la mañana, con la tropa en los sacos, ya estaba grabando Canal Plus France; Tele Sur fue más discreta y esperó a las ocho, para que el personal estuviera lavado: la reportera colombiana captó la sonrisa de Carmen. Afuera llegaba una familia ecuatoriana para unirse al grupo, con el pequeño Eric incluido. Es ésta una marcha con toque internacionalista; a las emisoras de televisión citadas hay que añadir una radio de madrileños en el exilio, noticias publicadas en medio mundo y la presencia en ella de sudamericanas, mejicano e Irene, que viene de Irlanda, de padres holandeses, vive en Cabranes, estudia en Villaviciosa y maneja una envidiable sonrisa.
Primera parada para contemplar la vergüenza de la Oficina de empleo, una cola de más de treinta personas espera en la calle a que abran la oficina. "Pero, ¿esto es así siempre?" "A veces hay más", el guardia civil pone cara de preocupación; "así todos los días, llueva, hiele o truene", ratifica uno de los que hacen cola, entre los que están personas de salud delicada y una señora joven con el niño en brazos. Un sencillo acto de confraternización con las víctimas, uno de los parados se decide a expresarse ante el megáfono para manifestar su queja. Seguimos. Unos kilómetros más allá se lamenta un marchante, "estaba previsto ocupar la oficina del Inem y no lo pudimos hacer porque os pusisteis a caminar muy pronto"; ahora entiendo por qué nos esperaba la Guardia civil a la puerta de la oficina. No era ese el plan de la Coordinadora cuando nos propuso la parada.

Conforme nos acerquemos a la capital aumentarán las provocaciones. Apenas salíamos de Collado Villaba cuando un audi, conducido por un jovenzuelo irresponsable, -casualmente con la bandera nacional en el espejo interior-, hace amago de cerrarse sobre la derecha, con peligro para Karina; violenta reacción de algún compañero. Ponemos paz, el sinvergüenza sale disparado, blanco del susto, y un guardia sólo lamenta no haberse fijado en el caminante que respondió, sin tomar la matrícula del provocador.


Mientras tanto desde los turiferarios del gobierno se hacen correr noticias en el sentido de toda la cantidad de policía que va a hacer falta para evitar incidentes. Una forma de sembrar el pánico para que no acuda la gente a la manifestación; fallida, las noticias que nos llegan de trenes y autobuses contratados, los apoyos masivos que estamos viviendo, in crescendo cada día, aseguran el éxito de la convocatoria. Quiero verte en Madrid mañana.
La Marcha consume la etapa a una velocidad de vértigo, desde Las Matas nos dicen que no corramos tanto, que hay gente que quiere recibirnos y manifestarse con nosotros por el pueblo. A la una nos encontramos; la columna de más de noventa personas, niño ecuatoriano incluido, se ve reforzada por el vecindario en el recorrido urbano. A la entrada del polideportivo salen a la valla los niños del colegio, uno de ellos grita "¡Injusticia, manifestación!" , acaban todos cantando el lema de moda, "¡Sí se puede, sí se puede!" Nos reciben Pilar y otras compañeras con naranjas peladas y troceadas que nos sirven como en un cocktail, luego nos traen unas olivas de aperitivo mientras dos equipos de cocina preparan marmitako (los tres gamberros) o lentejas y ensalada para vegetarionos (Jandro y su equipo). Protección civil se cuida de nuestras  extremidades; Fernando me cuenta cómo se están organizando en tareas al margen del capitalismo, con bancos de horas, cooperativas de consumo... profesionalmente andan asfixiados por los recortes, "en el pecado llevan la penitencia; nos quitaron los médicos, les obligaron a irse, hubo una emergencia y como no había médico se murió una señora, ¡la madre del concejal!, en una fiesta del PP"


Mientras se hacen tertulias sobre el césped, las torres de Madrid a la vista, incluso alguno se cuela en la piscina climatizada, con gran disgusto de su estirado director, yo vengo con el amigo Don Luis Miguel Urban, que manda más que el alcalde, a su casa, para escribir con calma. Me presenta a Frida, una perra "montaña del pirineo", una raza de pastoreo, prima del mastín, al parecer en peligro de extinción; nos saludamos educadamente. Él y Carmen me han invitado junto a Vicente; agradecemos la comodidad y disfrutamos de su talante y de su cálida conversación, en absoluto hay tiempo para la nostalgia, "lo mejor es ver que los hijos cogen el relevo, ¡y menudo relevo es el Miguelito!" Miguelito es Miguel Urban, una de las cabezas de Izquierda anticapitalista, embarcado ahora en el proyecto Podemos.

Frida
A las siete acto en el Parque Primero de Mayo; mejor organizado que el del día anterior, cuenta con las intervenciones de Luis Miguel, saludando y cerrando, y por los caminantes Alfredo, Miguel y Ramiro; doscientas personas cantando Santa Bárbara, los medios de comunicación moviéndose entre los asientos y final de bandina plurinacional: gaita, pandereta y percusión.



Otra buena noticia, a las once de la noche las páginas relativas a la Marcha en el blog han superado las seis mil visitas; espero que eso signifiquen presencias en Madrid mañana. Si no te saludo será porque no nos hemos encontrado entre tanta gente. 22 M, Marchas de la Dignidad.

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Cómo lo explicamos en casa?



Lo más probable es que no nos lo crean, no es fácil de entender que llevemos veinte días de marcha y estemos más gordos que cuando salimos. Todo se debe a lo bien que nos tratan en los pueblos y a las manos del equipo de cocineros, aficionados aunque eficientes,(Poli, Esteban y Nembra), que sustituyeron a Jandro; incluso algún colmillo retorcido comentaba que se  le debería haber aplicado un ERE mucho primero. Hay otros indicios que parecen contradecir la información de que vamos camino de Madrid; la mujer de Santy tuvo que venir a comprobar que efectivamente estaba aquí, no lo veía en las fotos, los miles de fotos, así que pensó que se había escapado para Barcelona.
No bajamos de peso pese a las caminatas y los disgustos. En la madrugada del 19 llovió intensamente: andan rondándonos las tormentas, según Telecinco, aunque hasta ahora libramos. De las meteorológicas; de las otras vamos toreando. La última ocurrencia de la Señora delegada del gobierno en Madrid no tiene desperdicio: anula el permiso para pasar por la autopista y nos obliga a ir por el Alto del León; es un riesgo, camiones que no quieren pagar el peaje corriendo por una calzada estrecha; luego está el peligro interno, el afán de algunos en cortar autopistas para sembrar el camino "de acciones".
Retomamos la negociación con la Guardia Civil, bajo la perspectiva común de la seguridad de los caminantes; el acuerdo me vale el título de "colaborador de los perros del régimen" y de "sumiso al sistema", por parte de los valientes asaltadores que no mueven un dedo solos. Pasado el túnel sin percance, entrando en Madrid sin novedad, y con la capital a la vista, se rejuvenecen las fuerzas para las etapas finales; gano en tranquilidad y puedo recrearme en el mensaje del Día de Padre, "orgullosa de lo que estás haciendo"; la mejor nota de ánimo que haya recibido desde el inicio.


Las banderas asturianas entran en Madrid

La entrada en la Comunidad de Madrid se hace a buen ritmo, con alguna parada fotográfica para inmortalizar el momento. Descanso y avituallamiento en el pueblo de Guadarrama. El paisaje se ha hecho más ameno y el paisanaje nos da motivos de alegría: Vicente nos aplaude desde su finca y no puede contener las lágrimas de emoción, nos saludamos a gritos y me cuenta que no puede ir con nosotros, aunque le gustaría, "...yo he sido siempre del  PC y luego de IU, pero lo dejé todo, desilusionado..."  "¡Volvemos, amigo, volvemos!" Como tantas otras personas entrará en Madrid con nosotros, en intención. Los niños de la escuela se quedan mirando la Marcha con expectación; la maestra nos saluda con alegría.

Guadarrama
Vicente


La primavera saluda a los caminantes

Camino de Collado Villalba

Saludos infantiles


En el camino a Collado Villalba recibo la llamada de Carmen; ella y Luis Miguel son dos antiguos militantes de la Liga Comunista Revolucionaria que nos esperan con impaciencia, llevan siguiendo la ruta desde hace dos días y hoy tienen ya ganas de abrazarnos. Me cuenta que estarán a la entrada del pueblo con bastante gente. Trabajan en la Coordinadora Noroeste de Madrid, que agrupa a todos los partidos (ellos actúan en representación de Izquierda Anticapitalista) y asociaciones de izquierdas de la Sierra; han reunido alimentos y han hecho actos para recaudar fondos. Nos presentan a Manolita, cargada de años y problemas de salud, pero que no se salta una; me dice la edad con la condición de que no la escriba. La Marcha, como siempre, llega antes del horario previsto; encuentro emocionado entre los caminantes y la población, que nos acompaña hasta el polideportivo, un lujo de instalación; aquí jugó en su día, en ACB, el Collado Villalba Baloncesto.


Entrada en Collado Villaba
Con Luis Miguel y Carmen; Manolita en el centro
Repostando teléfonos

Objetos encontrados

Polideportivo de lujo

Hay que hacer un punto y aparte para hablar de la comida; el Trío Mi Chigrín de la cocina ha preparado una fabada de notable alto; la dedicación de estos tres gamberros ha mejorado la alimentación y, por ende, la moral de la tropa. Tiene también que ver en esto la colaboración general; ayer, por ejemplo, en San Rafael, Luis Carrero, cocinero, se presentó con cuarenta y ocho magníficas tortillas, que dieron para la cena y el bocadillo de media mañana de hoy.
A las siete de la tarde había la Coordinadora convocado manifestación; más de mil personas recorrimos las calles del pueblo hasta la Plaza de la Estación, donde hubo un acto final manifiestamente mejorable, que en absoluto empaña toda la buena actuación anterior y posterior. Gracias amigas y amigos.
Postdata: Pido perdón a Loly, Mª Luz y Rufino por el retraso del artículo; espero que no soliciten mi cabeza al Sr. Director.






martes, 18 de marzo de 2014

Las manchas de la Dignidad


En un principio debería ser éste un artículo jocoso, una colección de los lamparones que hemos ido recopilando en dieciocho días de caminata; para ello diferentes modelos habían posado con sus mejores logros. Por cierto, el color de las camisetas oficiales de la Marcha, como ya habéis visto, es el amarillo, muy parecido al color ONCE; en este momento el personal de la organización de ciegos de Langreo batalla por conseguir que no se cierre la Delegación, con huelga incluída. Un saludo desde San Rafael, en especial para Cristina, Javi, Mª Angeles y Amelia.
La rémora. Es un pececillo parásito que se adhiere a los grandes para desplazarse a distancias importantes y comer las sobras de su alimentación; no hace daño a su anfitrión, que incluso puede obtener algunas ventajillas de la asociación. Hay en cambio parásitos que provocan averías serias en sus receptores, llegando a causarles la muerte. La Marcha, la Dignidad, pueden verse manchadas por determinadas actitudes; que unas personas que la componen, por su cuenta y riesgo, entren en una sucursal de Bankia e insulten a los trabajadores, manchan la Marcha; que un caminante se porte de manera grosera con quienes nos acogen, mancha su propia dignidad; que se falte al respeto a quienes nos invitan, no es de bien nacidos. Ser radical no es ser mal educado, ser rebelde no es ser grosero, ser el más guarro del barrio no te hace ser más anticapitalista. Esta clase de actitudes facilitan, además, la tarea a las fuerzas interesadas en que no lleguemos a Madrid. Estaremos vigilantes para evitar las provocaciones.
Antes de volver a los recorridos señalar una buena noticia científica: en la estación polar Admunsen-Scott (¡cómo me gusta el nombre!) cree haber descubierto datos de la radiación cósmica de fondo, fundamental para relacionar Física cuántica y Relatividad. ¡Enhorabuena! y que las tesis se confirmen.

Desayuno en La Panera

 
Asturianos en Villacastín
¿Qué animal es éste?



Esta mañana salimos de Villacastín con una puntualidad encomiable; en la carretera general observamos un pub inequívocamente asturiano, y ya el paisaje de la sierra, más agradable para caminar, aunque las cuestas pesen en las piernas. Por segunda vez dejamos colgada a Radio Langreo, falla la cobertura en el momento de la conexión. Curiosidades de la fauna en las fincas adyacentes, "¡mira, una avestruz!...¡qué va, ye un ñu!...no, hombre, que el ñu ye como un toro!"  Sea lo que fuere, el bicho nos hace demostraciones de carreras alocadas en plan Correcaminos; un poco más adelante parece que encontramos la solución, "¡ñandú!" (La persona que vea la foto y nos lo aclare recibirá de premio unos calcetines de caminante varón bien rodados) Como quien no quiere la cosa llegamos a San Rafael, cinco horas y media para veintidós kilómetros con estrambote; en algunos pueblos el recorrido interno hasta el polideportivo añaden dos o tres mil metros de nada, con rampa final incluida, como prueba de fuerza para andarines. Hago la foto de la llegada con lo que me dicen es la bandera histórica de Cantabria. Siesta en el verde de la piscina, de la que me despierta Poli al grito de "¡van comemos les pulgues!"; una falsa alarma, es sólo ironía; a la noche asamblea para discutir posibles variaciones de itinerarios (ya se nota la mano del gobierno poniendo problemas), mientras tanto escribo y tomo un caldo de sobre que me sabe casi como el de marisco del Gaucho. Buenas noches y buena suerte.