miércoles, 29 de abril de 2015

¿Y si los eliminamos?


 

Daños colaterales imprevistos. La política económica del FMI, aplicada con celo por sus acólitos del PP, ha originado un ejército de pobres que hace un efecto fatal, fatal, fatal en las ciudades, de modo que las clamorosas quejas de la población han llegado a una política tan sensible al sentir de la ciudadanía como Doña Esperanza Aguirre: “En todas partes la mayor queja que hay de los vecinos es porque no pueden disfrutar de parques y zonas verdes”. Muy sensata, la candidata; fina en el análisis, escuchando la voz de la gente,  “porque están ocupadas por personas, generalmente de origen extranjero”, detrás de las que están unas mafias y “que piden, no solamente para sobrevivir sino para tener un muy buen vivir”.  Muy buen vivir debajo del puente, no con las incomodidades de un piso en Serrano, de modo que hay que desalojarlos, “erradicarlos” dice, “porque ahuyentan a los turistas”, que se sienten, almitas de dios, presionados por los pedigüeños.
No es nueva, la idea, pero está empezando a convertirse en peligrosa. Las bromas sin ángel de jóvenes dirigentes de Nuevas Generaciones fotografiándose con la bandera de la gallina y el saludo brazo en alto, las gracietas racistas de algunos alcaldes, una organización que recoge alimentos para distribuir “sólo entre españoles”, las amenazas a los de Podemos y a “los ignorantes que les voten” de Gabriel Picazo, torero e hijo de una candidata en la lista de Cifuentes: “Os querremos convertir en abono para las cunetas”. Hechos probados que no han merecido atención por parte de  ningún fiscal, de la misma manera que parece haber pasado desapercibido este anuncio, publicado a toda página (una pasta gansa, según tarifa) en el diario ABC del sábado 25 de abril.
Firmado por FME, (La fuerza de los mayores), proclama “Viva España, única y libre”, que nos suena de tiempos pretéritos, y con un curioso logotipo, un heptágono orlado por los vicios humanos, a los que encabeza la Lujuria, en vez de la Soberbia que para el Catecismo de Ripalda era el primer pecado capital. Ante los males que nos amenazan sus soluciones son simples: Eliminarlos.
 Eliminar, literalmente, a todos los malos “que puedan deteriorar la imagen de nuestra nación”. Lo que viene siendo la famosa marca España, quieren salvaguardar. “Que seamos referencia del mundo…que seamos modelo a nivel internacional”. (Publico fotos para que no se piense que esto es un artículo de ficción; conservo el original, porque nunca se sabe…)
"Esto tiene que tener un remedio”, dice la liberal Aguirre ante la avalancha de pobres de los de pedir en las calles de la capital; se lo ofrecen en este anuncio: “Eliminar la pobreza, los vagabundos que se refugian en las calles, metro, puentes, tiendas, etc…que deterioran la imagen de las ciudades y pueblos”. A quienes no saben leer y escribir, por ahora, no les harán nada, eso sí, -noble empeño-, “el analfabetismo erradicarlo”.
Pero no sólo a los pobres, también hay otras gentes que suprimir, “Eliminar los deportistas de élite y otros, que toman la residencia en otros países, para librarse de pagar impuestos”. Llegados a este punto adoptan un estilo más popular para expresar su indignación, “¿De qué van?, nos quieren considerar imbéciles”. Por último aseguran que “estamos abiertos a todo, que sea lógico y razonable” y dejan una dirección de correo electrónico, supongo que para sugerencias y/o contactos.

Releo el anuncio y me da por pensar que igual su responsable tiene problemas (entre otras cosas) de redacción, por ejemplo cuando propone crear riqueza en los pueblos y ciudades “No concentrando todo en capitales de provincia como Madrid, Cataluña, Valenciana, Vasca, Sevillana, etc.”, pero hay tantas brutalidades circulando por ahí que vuelvo a preguntarme, ¿y si lo de eliminarlos es realmente lo que el autor quiere decir?


martes, 14 de abril de 2015

Las falacias#El filósofo.



Numerosas calumnias y estereotipos funcionan según estructuras falaces. Por tanto, la capacidad de detectar una falacia es uno de los elementos que contribuyen a una vida democrática decente. Martha C. Nussbaum, premio Príncipe de Asturias 2013.
Ya he escrito anteriormente sobre los intentos de manipularnos desde el poder a base de falacias, que luego, repetidas un número de veces suficiente desde los medios de comunicación, terminan arraigando entre nosotros, a veces como verdades eternas; por eso es preciso que las señalemos.
Que un político vulgar, cuyo puesto de trabajo está en cuestión cada cuatro años, quiera tomarnos el pelo no lo disculpo, pero lo entiendo; que lo haga alguien que se autodefine como filósofo ya me parece insoportable. El señor Bernard-Henri Levy aparece de tarde en tarde en las páginas de un periódico que antes era serio; en su firma dice “BHL es filósofo”, y suele ilustrarnos sobre asuntos turbios, tales como la necesidad del estado de Israel de defenderse masacrando con bombas de racimo la población de Gaza o del Líbano, o la inocencia de Strauss Kahn, casposo ex­-presidente del Fondo Monetario Internacional “que se vio sorprendido en su buena fe por una camarera en New York”. Agradezco su capacidad para iluminarnos, perdidos en este proceloso y obscuro mundo.
Publica este domingo un artículo con valiente título, En defensa de Ángela Merkel. ¡Ostras, esto hay que estudiarlo!, me digo, y provisto de lápiz y papel para tomar apuntes, me concentro en las tesis del brillante profesor. Hace bastante tiempo que se insulta a Alemania, afirma; por lo que pueda pasar desgrano sus argumentos, no sea que esté obrando injustamente con toda una nación. Se queja, entre otras cosas, de que la Señora Merkel ha sido retratada en las fallas de Valencia y de que su monigote acabó ardiendo en la hoguera del día de San José. Ya lo saben los valencianos, Europa puede prohibir las fallas porque son insultantes; es más, si se entera Don Jorge Fernández, ministro de Interior, ya no habrá otra edición, ya no pasará caloret, la alcaldesa. Claro que, por otra parte, se me ocurre preguntar, ¿hacer una broma sobre una señora es insultar a toda Alemania? Me recuerda a Pujol, don Jordi, y familia, argumentando que investigar sus chanchullos es atacar a Catalunya entera.
Sus argumentos son de una profundidad filosófica que empalidecería al mismo Kant, El problema de esta germanofobia no es solo que sea estúpida…¿Pero no habíamos quedado que insultar estaba feo, Monsieur? Éste es uno de los mejores: También hay que añadir la condición de mujer de Merkel, y que el odio a las mujeres…Es decir, si no quiero que me acusen de misógino no debo criticar una política económica que ha significado el sufrimiento de millones de personas que pretenden vivir de su trabajo; por esa misma razón si critico que Obama mantenga la vergüenza de la cárcel de Guantánamo podrían acusarme de racista, ¡como el pobre es negro! (¡Uy, perdón!, afroamericano).
La gente ha comprendido que el antiamericanismo nacido de la extrema derecha…es un aditamento del fascismo. Ha llegado el momento de que comprendamos que lo mismo puede decirse de la germanofobia. Mire usted, Señor Levy, vamos a ver si distinguimos: a mí me pareció fatal que los gobiernos USA sembraran Viet Nam de napalm, que invadieran Santo Domingo, Granada o Panamá cuando sus negocios peligraban, que hayan patrocinado el golpe de Pinochet o aguantado a Videla, que no corten el suministro de armas a Israel…pero de eso no tienen la culpa, más bien al contrario, Tania, por ejemplo, nacida en New York, que hace teatro, es dietéticamente vegana y sabe de la economía española tanto como yo, ni los centenares de homeless de Central Park, ni los trabajadores del sector del automóvil en Detroit, en tan espantosa crisis que ya se asemeja a una ciudad fantasma en algunos barrios. No tengo nada contra la sufrida población norteamericana.
Cuando escribo estas líneas llega la noticia de la muerte de Günter Grass, que siempre me cayó bien, pese a su gesto adusto. Este hombre fue duro con los gobiernos alemanes, censuró la conducta de Bush con Nicaragua, llamó criminal a la CIA, se autocensuró por haber militado en las SS. ¿Se le puede llamar por ello germanófobo o antiamericano?
Discrepar de la política de Obama no es meterse con su color de piel; lo mismo que critico duramente las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional por el daño que hacen al bienestar y las libertades de los trabajadores, no porque tenga manía a Christine Lagarde, su elegante presidenta, que jamás me ha sido presentada. Claro que, habida cuenta de que me parecen irrisorios sus comentarios de presunto filósofo, de que considero una agresión a la gente sencilla que Hollande encargue a Valls el recorte de 50.000 millones, que no soporto el racismo de la Bardot y de que discrepo de la francesa jefa del FMI, podría usted, en su profundidad, en su riqueza analítica, acusarme de francófobo.

miércoles, 1 de abril de 2015

Paisaje humano de Cracovia.



Notas de un viaje del 20 al 26 de marzo.
Era una excursión de adolescentes hebreos, más que traviesos gamberros, maleducados; revolvían sin ninguna consideración las estanterías, los cajones, los botes y la caja registradora de la botica, para desesperación del vigilante, que no entendía que el profesorado no pusiera orden. En una de la esquinas poco iluminadas observo a uno de los chicos rezar apartado, con ese cabeceo propio de sus hábitos; no había visto ningún objeto expuesto que llamase a tal devoción, me acerco de nuevo para ver que se me ha pasado y el chaval se retira llorando. Miro con más detalle y encuentro por fin el detalle espeluznante: ¡una pastilla de jabón!






Apteka pod Orlem, la Farmacia bajo el Águila, consuelo de los pesares de los judíos del ghetto. Con alegría observo que se señala a todo un equipo, no solamente al propietario, Tadeusz Pankiewicz, “Justo entre las naciones”, sino a sus colaboradoras necesarias en la humanitaria tarea, Helena Krywaniuk, Aurelia Danek e Irena Drozdzikowska, que se jugaron igualmente la vida ofreciendo calor humano en la rebotica.
Las sillas de la plaza Boháterow Getta, la factoría Schindler, las vías que llevan a un viaje solamente de ida…Restos de la barbarie humana, todo un mundo en gris que no puedo soportar; prefiero hablaros de la realidad multicolor, de la sonrisas de las gentes, de esas magníficas librerías, aunque en una de ellas, en Kazimierz, vuelvo a encontrarme la noticia de cómo con los judíos se hacía jabón…


Militares. Varios monumentos a héroes nacionales, militares de varios modelos, jóvenes de ambos sexos que marcan el paso desmadejadamente y escolares que el 24 de marzo son llevados al homenaje floral a Jozef Pilsudski, que a mí me parece un dictador decimonónico, aunque lo honran como el fundador de la patria. Señales de la matanza de Katin. Hay un ambiente peligrosamente probélico, voluntariado paramilitar vuelve a los campos de tiro, con la disculpa de la proximidad del conflicto de Ucrania. Este país ha sido invadido desde sus cuatro puntos cardinales, ha conocido tantos imperios como siglos de vida, así que entre los contenidos turísticos te ofrece como gran atracción la incomparable emoción de disparar con un kalashnikov auténtico. ¡Quien se puede resistir al tacto de un genuino AK 47!


Libreras. Sí, casi siempre mujeres, en coquetos espacios que son a la par librerías y sitios de encuentro, con café. Pueden ser salas de exposiciones, puedes ver un piano, incluso habrá carta de tapas; encontrarás un ambiente agradable, donde pasan las horas sin sentir, te informarán amablemente de lo que precises. Es visita obligatoria, sin prisas.
Funcionarias de Correos. También todas mujeres. Escaso nivel de inglés, pero amplísima capacidad de comunicación, al final nos entendimos para franquear las cartas. En la Oficina central, junto a las estaciones de tren y bus, servicio 24 horas; y siempre con colas.
Artesanía. Ámbar del Báltico, trabajado en todas sus formas y dimensiones, cerámica muy elegante, tanto en loza doméstica como en elementos decorativos. Y el chocolate, que es artesanía pura; si pasas al lado de una chocolatería entra, no tengo mejor recomendación que hacerte.





Artistas en la calle. Contra la muralla, en la salida de la calle Florianska, centenares de metros cuadrados de pinturas, de lo que quieras. Músicos callejeros trabajando en relevos amistosos durante toda la jornada; de los que se pueden escuchar, no de esos que espantan a los visitantes (aunque alguno queda).




Pobres de pedir. Hay pocos. Economía pujante, con crecimientos constantes; en las páginas de color salmón Bartek Goduslawaski firma un estudio sobre la evolución de la desigualdad social en Europa en los últimos años; Polonia se mantiene en la media de la zona UE (30’7 sobre 30’2) mejor que España, en el pelotón de los tropes con Bulgaria, Letonia, Lituania, Grecia, Portugal y Rumanía. Al lado mismo del Bank Pekao me encontré al de la foto, con el letrero en el que indicaba que pedía para cerveza; contribuí con 5 zloty a la obra de caridad de dar de beber al sediento. Hay algo que nos marca, hace años, en una solitaria tarde de otoño en Sheffield un ciudadano de color (negro) nos pidió a Marta y a mí limosna “para beber”.


Turismo. Muchos turistas por doquier, de todo tipo y condición. A los españoles nos beneficia el cambio de moneda, los precios nos resultan razonables, aunque aquí la gente se queja, como corresponde; un artículo de un diario económico señala que el aumento de impuestos deja el zloty menguado en una cuarta parte. Hay guías turísticos en castellano, aunque menos que en otras lenguas; en algunos sitios no inician los recorridos en nuestro idioma hasta Semana santa. Otro factor que agradece el turista es la sensación de seguridad ciudadana.


Clero. Mucho, por doquier; fundamentalmente jóvenes, varones y hembras. Nuria oyó como música, llamó a Patricia pensando en alguna actuación musical callejera y era el rosario, El domingo centenares de curas vestidos de uniforme camino de las labores propias de su sexo y condición, las iglesias llenas cada hora, con misas largas con mitin incluído y colas ante los confesionarios. Símbolos religiosos abrumadores, incluso en el interior de las Minas de sal de Wielitzka.


Corredores pedestres, en moderno runners, parecen haber florecido con la primavera. Mucho público para ver las carreras, participantes de todo sexo, edad y forma física, clubs de fans y mucha gente apoyando en la organización. Vimos la ciudad partida por su mitad dos veces sin que nadie se quejara por ello. Tambien es cierto que el sol primaveral invita a posturas menos atléticas y no por ello menos divertidas.
Hombre anuncio/mujer anuncio. Para destacar cualquier producto o servicio. Se disfrazan de peli de miedo, de mexicano, de soldado prusiano, de mariposa, de cocinero…y se pasan horas en la calle llamando la atención de los paseantes para que compren su producto; me cuesta trabajo digerirlo, pero así está por cualesquiera de las calles centrales.

En definitiva, un viaje muy interesante. La primera capital de Polonia te acoge amablemente, los costes de avión no son altos, los precios son asequibles para los españoles y el ambiente es muy cómodo. Te gustará su gastronomía; no se te olvide probar los pierogi. Una semana es una cantidad razonable de días para ver lo fundamental.