martes, 23 de febrero de 2016

Fernando Montes en Santa Nonia


Es una calle peculiar, Santa Nonia, dentro de la originalidad de la para mí bien querida ciudad de León. Por la acera de la izquierda se suceden el Emperador, donde ya no hay representaciones, el Instituto Leonés, la Biblioteca y el Conservatorio; por la de la derecha la Obra Social de Cajaespaña, tan inoperativa como el teatro, pero aquél podría resucitarse, ésta se la han llevado los demonios. La Cámara de la Propiedad Urbana, el Real Aero-Club y el Restaurante Adonías; frente a frente, a su mano correspondiente, Cultura y Vanidades. 
(Merecería unas líneas, la asociación de militares del aire, pero temo extenderme demasiado, copio unos apuntes breves y viejos:
"20-05-1951. León había sido una importante plaza estratégica durante la Guerra Civil. El aeródromo de La Virgen del Camino fue base de la alemana Legión Cóndor, -bien conocida a este lado del Payares-. En 1.939, cautivo y desarmado el ejército rojo, se creó aquí la Academia de Oficiales de Aviación Militar.Diez años después fue removida a provincia más rentable políticamente y el propio coronel jefe de la Academia 'no pudo contener las lágrimas' aquel diez de julio de 1.949, de modo que un selecto y dinámico grupo de aviadores liderado por un tal comandante Cabeza constituyen tal día como hoy el AERO CLUB") Cumple, por tanto, este año los 65, señal de jubilación.
La santa que cede su nombre fue una mártir de las que dejan huella. Era la mujer de Marcelo, soldado romano, que murió por eso del cristianismo. En un artículo de 2009 en el Norte de Castilla, Ángel del Pozo asegura que no era la esposa, sino la madre; la cosa puede adquirir tintes verdes, porque Marcelo y Nonia tuvieron, según se cuenta doce hijos. Espero que la versión que los define como matrimonio sea la buena, porque además el asunto se complica con otro pozo, a donde fue a parar la santa, según dicen.
Pero bien, no íbamos a esto, sino a que en la calle de Santa Nonia, León, con el salón de actos de la Biblioteca prácticamente lleno, presentaba Fernando Montes su último libro, “Eros versus Caronte”. Abre el acto la editora, Puri Sánchez, (Piediciones). Eduardo Aguirre, prologuista, hace mención al fallecimiento en el día de hoy de Harper Lee (Matar un ruiseñor); señala que a escribir bien se puede ir aprendiendo, aunque lo verdaderamente difícil es tener voz propia. ¿De qué genero es este libro?, me gustó su frase, que la pienso usar para más menesteres, “Las etiquetas sirven para ordenar en casa las alubias y las lentejas, pero no para los libros ni las personas”.
Nos deja Eduardo con la incógnita acerca del capítulo de más éxito, incluso, deportivamente, propone Fernando hacer una porra. No es tarea fácil juzgar de arte, aunque anda estos días la capital leonesa de juicios y quinielas; está al caer la sentencia del asunto Isabel Carrasco, el diario La Nueva Crónica publica una foto en la que se ve una pizarra con una porra hecha entre la clientela de un bar, a ver cuántos años les van a caer a Triana y compañía. La crónica, la negra, se sale de las novelas.



Fernando Montes Pazos es un tipo serio; es decir, tiene sentido del humor, de modo que sus palabras, el conjunto de frases que componen su conversación, sus libros, son difícilmente clasificables. Me gusta leerle porque hace referencias a la filosofía, a la historia, al cine, al inglés, a la música, a la literatura…a la vida. Estuve en la presentación anterior, “Filandón negro”, en Gijón, el libro me duró apenas el viaje de regreso; en este caso me sucedió algo parecido, si bien tengo un vicio que, al parecer, tenía el cascarrabias de Schopenhauer, “Repetitio est mater studiorum. Todo libro importante ha de leerse dos veces”, y así me sucede, la primera para ubicarme, la segunda para saborear.
Nos dio el autor unas pinceladas de la relación con la Muerte. Eros y Caronte, quizá mejor Eros y Thánatos, motores de la Vida. El desequilibrio cuando la Muerte (en los países del Norte masculina) se enamora de la Doncella; o el descontrol del mundo que señala Saramago cuando relata como la Muerte (femenina en el Sur) se enamoró de un músico y decidió hacer “vida normal”; el desbarajuste que se origina en un planeta en el que nadie se muere.
De postre el propio Fernando, Marcelo y Flor dieron vida a los personajes, en una divertida lectura. Aplausos, enhorabuenas, deseos de éxito, más firmas de libros. Y por mi parte saludar a las amistades, particularmente a Lydia Franco, disgustada porque se ve pasado mañana en silla de ruedas, ¡una mujer tan activa!, y al Caminante, que ha tenido a bien enviarme su último borrador para que le dé opinión. (Se fía de cualquiera, el buen amigo).

“Son las 21’35 horas del 10 de octubre del año 2192 (GMT). Han pasado 180 días desde que abandonamos nuestra base en Titán, último puesto fronterizo del Sistema Solar…Como cada noche a lo largo de los últimos seis meses, el comandante Kruger anotó estas observaciones con una anticuada pluma estilográfica…” Página 97, Caronte.

  • Las fotos que siguen han sido cedidas amablemente por Puri Sánchez, Piediciones. Gracias mil.









jueves, 11 de febrero de 2016

El paro mata


“En Burgos una persona se mató delante de nosotros; ya tuvimos más casos, recientemente otro compañero tomó el mismo camino…” Nos cuenta Manuel Alonso Pozas, que ha venido a Valladolid, en diciembre, para celebrar el aniversario de las buenas gentes de Parad@s en movimiento. Manolo Cañadas, que encabeza la delegación extremeña, se ratifica en el tema,”…el aumento de la venta de ansiolíticos, de los casos de enfermedad mental, las estadísticas de suicidios…El paro mata y cuando mata no distingue de colores”. Efectivamente, los profesionales de la salud cuentan que el aumento de fármacos antidepresivos es espectacular, que la gente se muere porque no puede pagarse las medicinas y deja de comprar aquellas que afectan a lo que no duele, como la tensión; un representante médico catalán advertía del aumento de los suicidios, aunque, por suavizar, decía que habría que analizar las estadísticas con más perspectiva, “para ver si efectivamente eran achacables a la situación económica”. Prudencia. Esperanza.


Esperanza que se ponía en las Elecciones del 20, todos los oradores hicieron sucesivos llamamientos a la unidad de las fuerzas de la izquierda. Escaso éxito, se tuvo; ahora bien, “los cambios sociales que se puedan producir no serán gracias a brillantes líderes, sino al trabajo diario de las asambleas de trabajadores, a la presión sostenida de la calle exigiendo justicia social”. “¿Hay algo que celebrar?” se preguntaba, al abrir el acto, Miguel Luis García. La respuesta es sí; es cierto que el desempleo, como él afirmaba, “es un problema que deriva en un drama y puede acabar en tragedia”, pero no lo es menos esta misma jornada, con gente de pie en el salón de actos del Centro Cívico La Pilarica, con una mesa en la que además de los citados hablaron Jesús Díaz, de los Campamentos Dignidad de Cáceres, Paco González, Campamento Dignidad de Extremadura, y Adolfo Potente, primer presidente de Parad@s, jubilado sólo en lo laboral, incombustible en lo social.
Aunque no estaba previsto Miguel Luis me invitó a saludar; no me gustan estas cosas, lo mío no es la improvisación, pero a las amistades de Valladolid, tan cariñosas, no les puedo negar nada. Y más con la presentación que hizo el amigo, refiriendo la estancia de las Marchas de la Dignidad, aquella charla emotiva en Laguna de Duero. “¿Cómo se mide la Dignidad? Los asturianos nos han dicho que por lo menos en  485’2 kilómetros, que es la distancia que hicieron andando hasta Madrid” (Editorial Sangar, “485’2 kilómetros en las Marchas de la Dignidad”, relato de la experiencia de la Columna asturiana). Por suerte siempre me acompaña la libreta de apuntes y pude explicar lo que llevo repitiendo hace un año, ¿se sale de la crisis? Sí, salen ellos. Habría que actualizar los datos al día de hoy, pero sirven como referencia los del año anterior: Mientras la CEOE regateaba una subida salarial del 1%, Telefónica repartía un dividendo que significaba el 5% a mayores sobre el año anterior, Endesa ganaba un 77’6% más y su presidente se subía el sueldo un 2’8%, Red Eléctrica mejora el 36%, el conjunto de las empresas cotizadas en Bolsa el 64%, el consejo del Banco de Santander aumenta sus emolumentos el 9%, el conjunto de los consejeros del Ibex el 23%...y así sucesivamente. La ley del embudo. Hay que seguir peleando.


El partido del gobierno en funciones ha sacado pecho con la Encuesta de Población Activa (EPA) del mes de enero; coreados por quienes les llevan el incienso vuelven a contar las mismas falacias, por consiguiente tendremos nosotros que repetir hasta la extenuación que las cosas no son como ellos quieren hacernos creer. Dicen que han creado qué sé yo cuántos cientos de miles de puestos de trabajo, ahora bien, el factor estadístico fundamental, y preocupante, es que disminuye la población activa; cuando Mariano Rajoy juró la presidencia de gobierno, el 21 de diciembre de 2011 había 23.440.000 personas dispuestas a trabajar, cuatro años después 22.874.000, más de medio millón han perdido la esperanza de tener un empleo en este país. Consecuentemente, el número de afiliaciones a la Seguridad Social ha bajado; como además han usado la hucha para otros menesteres, el propio gobierno pone en peligro el equilibrio de los fondos.
Lo que realmente está descendiendo es el número de personas inscritas en los servicios de empleo. Por una parte surge el desánimo, las oficinas no sirven más que para apuntar números, no ayudan a reciclar habilidades profesionales, no buscan el encaje entre oferta y demanda; por otra, vale cualquier subterfugio,-alguno de los escasos cursos, por ejemplo-, para borrar a uno como demandante; y, por último, todos los mayores de 61 que lleven tiempo parados son obligados a jubilarse. Si a esto unimos quienes a la desesperada se han hecho autónomos, la juventud que emigra y los extranjeros que, en pleno desaliento, han regresado a sus países, tendremos la foto perfecta del milagro de Fátima (Bañez).
¿Crece la economía? Efectivamente, el Producto Interior Bruto (PIB) evoluciona positivamente, pero ¿hacia dónde? No ha habido sectores productivos nuevos, somos el país de Europa que más ha recortado en Investigación, con lo que el crecimiento se asienta sobre las mismas bases falsas que en períodos anteriores: El consumo; el interno, que crece débilmente dejándose mecer por la propagando oficial, y el turismo, beneficiado por los conflictos en el norte de África. La construcción, que poco a poco vuelve a las andadas. El sostenimiento a duras penas de la exportación, por la depreciación del euro y el aumento de la productividad, sobre la base de la bajada del petróleo y de menores salarios y mayores jornadas laborales.
Sin embargo, pese a que el Euribor está en intereses negativos (2% en 2011) , pese a que se firmó la paz con Irán, con lo cual nos salen más baratos el petróleo y los pistachos, la Bolsa sigue con turbulencias. No es de extrañar, las bases del PIB son pies de barro, el sector financiero no se ha saneado convenientemente, los millones inyectados han servido para salvar sus dividendos, no para arreglar los problemas; las cuentas públicas siguen generando déficit (endeudamiento del 60% en 2011 a rozar el 100% ahora), el gobierno es incapaz de controlarlas y ya le queda poco de donde recortarnos, ni a nosotros paciencia para dejarnos; la deuda de las grandes corporaciones sigue siendo exagerada, véase el caso de Abengoa, del espectacular éxito aparente a generar la mayor suspensión de pagos de la historia; espectacular también. Eso sí, el jefe, Don Felipe Benjumea, deja el marrón a los acreedores, pero se asigna una pensión de no pasar hambre, (menos mal que un juez le ha empitonado y le ha obligado a una fianza equivalente a lo trincado, 11’5 millones; como no la ha depositado le ha embargado activos financieros, diez fincas y cinco coches de lujo, digo yo que tendría uno por cada día laborable).
En definitiva, no nos dejemos engatusar, esto no progresa adecuadamente y hay que seguir dando la matraca. Las organizaciones de Parados de Valladolid, de Burgos, de Extremadura, de Asturies, los Campamentos y Marchas de la Dignidad…siguen teniendo tarea en abundancia. Se mire por donde se mire el hecho terrible es que cerca de cinco millones de personas que quisieran trabajar no pueden, que además los gobernantes que no saben solucionar el problema los desamparan. Según los servicios de empleo casi la mitad de los apuntados no reciben prestaciones; según la EPA tres millones y medio tienen cero ingresos. Pero es que encima nos toman por imbéciles; un ejemplo: el pasado día 4, el Sr. D. Matías Rguez.Feito, diputado en Asturies del PP, decía que el salario social “desincentivaba la búsqueda de empleo”, es decir, los pocos que lo recibían no se molestaban en trabajar, (Percibiendo un tesoro de 442 eurazos quién va a aspirar a más); el Miércoles de ceniza, -no me consta que arrepentido de tamaña barbaridad-,sale en la tele, sin sonrojarse ni nada, exigiendo que la cantidad se aumente.
Me preocupan seriamente las prioridades que parecen establecer los diputados electos; el mejor derecho de autodeterminación, la mejor Constitución, es que la gente tenga empleo, y como no habrá para todos que el trabajo que existe se reparta, y que todo el mundo tenga un mínimo asegurado para que el paro no nos mate. Sólo un programa: Pan, techo, trabajo.