jueves, 28 de julio de 2016

El capitalismo tiene los siglos contados.


Tampoco esta vez cobrará nada por ello. El Copyright, o sea, los derechos de autor de esta frase son de Víctor Ríos (El viejo topo); nos la regaló en la II Escuela básica de verano. Contra el paro y la precariedad. Hablaban él y Germán Vivas (El último cero), con Francisco González (Parad@s) como moderador, de las dificultades para desarrollar una información alternativa; el título de la charla también era sugerente, “El periodismo de la hormiga y el periodismo del hormigón. Es decir, cómo intentan manipularnos desde los medios aparentemente profesionales, vendidos con armas y bagajes al campo del Capital (Malcolm X, “si no estáis prevenidos os harán amar al opresor y odiar al oprimido”). La necesidad de que quienes no comulgamos con ellos, de quienes buscamos una sociedad más humana,  podamos desarrollar herramientas propias de comunicación masiva; la dificultad para mantenerlas.
Víctor Ríos, Paco González, Germán Vivas
Miguel Luis García, presidente de Parad@s en movimiento, nos dio la bienvenida a primera hora de la mañana en el Centro cívico La Pilarica, de Valladolid, con el vídeo de resumen de las actividades de su admirable asociación y el final con la fábula del colibrí: La selva en llamas, el más diminuto de sus moradores, el colibrí, carga en cada vuelo un buchito de agua y lo vierte sobre las ramas. ¿Estás loco?, le advierte el puma, ¡no ves que te vas a achicharrar! Sin inmutarse, el mínimo pájaro le subraya, Yo hago mi parte.
Apertura de la II Escuela de verano. Contra el paro y la precariedad
Aquí estamos reunidas, para hacer nuestra parte de la tarea, para combatir el incendio de la injusticia social, personas que hemos llegado desde la Capital del Reino, desde Catalunya, Andalucía y Extremadura; desde las Asturias, la transmontana y la cismontana, desde Aragón, Castilla y el País Valençiá. Un programa atractivo, denso y ambicioso; útil, sobre todo.
Luis Carro. Rita Sánchez
La primera mesa con Luis Carro (Universidad de Valladolid) y Rita Sánchez (Parad@s) nos muestra Observal (Observatorio de validación de competencias profesionales), una herramienta europea, nacida en Francia hace treinta años, que quiere enseñar a las personas a valorar sus habilidades. Carro: “La gente puede no tener títulos, pero tiene variadas competencias profesionales; el ejemplo más significativo es el del ama de casa, que realiza con eficiencia infinidad de tareas diariamente y sin embargo cree que no sabe nada”.  Sánchez, es organizadora del Servicio de empleo de Parad@s, ante la inutilidad del oficial: “El Balance de competencias da autoafirmación a los parados, sobre todo los de larga duración”.
José Martín, Beatriz Amo, Oscar Reina, Lola Miralles, Rosa Gómez
El sindicalismo de hoy contó con la presencia de Oscar Reina (SAT), Beatriz Amo (CNT), Lola Miralles (Trabajadores unidos de Renault), Rosa Gómez (Bloque obrero), con la moderación de José Martín (Parad@s). Advertencias sobre el peligro del lenguaje, cómo los medios maquillan las situaciones La Inspección de trabajo y la Seguridad social colaborando con las grandes corporaciones industriales. La desconfianza generalizada hacia los sindicatos y comités de empresa institucionalizados, la trampa en que caemos cuando asumimos ese invento de “la clase media” Ya nadie se define como obrero. La necesidad de negarse a admitir los despidos como algo lógico e irremediable. La desaparición de los convenios, los contratos de tiempos mínimos, el individualismo, la competencia entre trabajadores. Reina (SAT), el sindicalismo ha perdido masa muscular. Desde Renault (Miralles) nos ponen ante el carácter internacional de la solidaridad: competir con otras plantas por el obtener el nuevo modelo de vehículo, que garantice pedidos por varios años, puede significar renunciar a derechos laborales; es más lógico repartir el trabajo existente entre todas las factorías. No perdamos la Dignidad.





No sólo de palabras vive el ser humano, sino de la comida física preparada y servida por las buenas gentes de Parad@s, de la bullanga reivindicativa de El duende eléctrico, y del alimento de la camaradería entre las huestes trabajadoras de todo el Estado. Desayuno, almuerzo y cenas, modestas aunque con fundamento, se sirvieron en la sede social; precio módico, lo que cada una pudiera aportar. Alojamiento en las casas ofrecidas por las amistades pucelanas o el polideportivo, que es buen acomodo cuando se está avezado.
La palabra "decrecimiento" había sobrevolado esta mesa, la siguiente entró a saco en el tema, Ecología y acción social. Partió Javier Gutiérrez (de Ecologistas en acción, como su compañera en la conferencia) del último documento de la OCDE que explica las cantidades ingentes que deberán gastar las generaciones futuras para limpiar nuestras inmundicias. Siguió con el informe que Donella Meadows publicó en 1972, capitaneando un equipo multidisciplinar del MIT, para el Club de Roma y que ya entonces se titulaba The Limits of Growth (Los límites del crecimiento). Yayo Herrero subrayó la importancia de ir suprimiendo trabajos socialmente innecesarios para desarrollar los que son real y socialmente necesarios, como producir alimentos, por claro ejemplo. Tocó un tema que recorrió todas las mesas: la inutilidad de la presencia de personas honradas en las instituciones políticas si no se complementa con una sociedad civil organizada y participativa.
Rita Sánchez, Yayo  Herrero, Javier Gutiérrez
Sea como fuere, el desempleo va a seguir existiendo, es una afirmación que trae un corolario: hay que proteger a las víctimas; la Carta social europea es una herramienta posible, para hablar sobre ella y la Renta básica contamos con Hontanares Álvarez (Renta básica madrid), José Luis Cabello (Frente cívico Zaragoza), Jorge Martín (Marea básica Madrid), Ramiro Pinto (Arensi), coordinados por Luis González, (Asamblea ciudadana de Valladolid). El movimiento que exige el cumplimiento de la Carta social europea va a presentar demandas judiciales contra el Gobierno español por desprotección de su ciudadanía y por el incumplimiento de los acuerdos europeos que ha firmado. Nadie por debajo del umbral de la pobreza; nadie en el Estado español por debajo de 663’41 €/mes (dato 2914)
Jorge Martín, Ramiro Pinto, Luis González, José Luis Cabello, Hontanares Arranz

Pilar Salan, Ramón Franquesa
Librarse del euro es la propuesta del libro que editó Ramón Franquesa (profesor de la Universitat de Barcelona), participante en la siguiente ponencia con Pilar Salan (Plataforma ciudadana auditoría Deuda). El movimiento por la salida de la moneda única habla de recuperación de la soberanía económica y, por ende, de la política, para evitar el desastre al que la Europa del norte quiere condenar a la del sur. Nos anuncia una próxima conferencia a desarrollar en Barcelona a finales del mes de septiembre, para profundizar en los análisis que se empezaron a hacer colectivamente en 2013.

Mª Ángeles Leal, Laura Negrín, Toni Carrión, Aurelio, Mariano López, M. A. Fernández, Manuel Alonso, Manuel Cañada
En definitiva, La lucha es el único camino. Ésta es la conclusión de la jornada de trabajo. Para cerrar, representantes de diferentes movimientos contaron sus experiencias, sus preocupaciones y sus expectativas; hablaron de que llegar a las instituciones está bien, pero para hacer tarea es menester que el conjunto de la sociedad que vive de su trabajo se mantenga activa y quienes han llegado a los parlamentos escuchen más que hablen; de lo contrario volverá a oírse por las calles eso de “no nos representan”. En la mesa Mariano López (Aturats de Horts), Manuel Alonso (Asamblea de parados de Burgos), Toni Carrión (Sillas contra el hambre, Valencia), Mª Ángeles Leal (Corrala Utopía, Sevilla), Manuel Cañadas (Campamentos Dignidad, Extremadura), Aurelio Villanueva (Plataforma trabajadores en paro, San Blas-Canillejas), Laura Negrín,
(Unificando las luchas, Madrid) y el que suscribe, caminante con la Columna asturiana de las Marchas de la Dignidad. La situación se va a complicar, desde Europa exigen más recortes sobre lo ya recortado, pero no faltan voluntad, deseos de unidad (quien aquí venga deje el carné del partido a la puerta), ni armas. Ideológicas, por supuesto, porque, aún cuando el capitalismo tenga los siglos contados, habrá que empujarlo un poco.
Como todo el mundo usó citas literarias, vas a permitirme que cierre este artículo con una que está escrita en una de las lenguas que según la ONU corre peligro de extinción, el asturiano. Hace algo de tiempo que un grupo de jóvenes señala su hambre por la poesía, social en ocasiones; Fame Poétika, se nombran. De uno de ellos, Diego Solís, tomo unos versos de “Nun tenemos otru camín”, o sea, que no nos queda otra que pelear, como decíamos antes:
A mí quédesme tú
Y un exércitu que nun aprendió a ganar guerres,
pero tampoco a rendise.
Nin en los peores suaños.
Compañeras, compañeros: No nos rendimos. No entra ni en la peor de nuestras pesadillas. Gracias a todas las personas que participasteis en la Escuela y particularmente a quienes desde Parad@s en movimiento cargaron con el peso organizativo, tan generosamente. Hasta pronto. 


Para más información:
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  • Parad@s en movimiento: C/ Puente la reina, 22. Valladolid. Tfno 983 15 20 50 
  • Observal: www.observal.es
  • Carta social europea: http://mareabasica.es
  • Vídeos de las mesas grabados por Parad@s en movimiento. Pongo como referencia uno de los más interesantes, a la par que más breve, con Yayo Herrero y Javier Gutiérrez de Ecologistas en acción.

jueves, 21 de julio de 2016

No hubo tiros en La Felguera. Misterios y milagros de la Semana negra en Langreo


Se tuvieron que traer sillas suplementarias, aún así hay muchas personas de pie. La sala llena, el calor agobiante de un día de verano radiante, aconsejaron dejar abiertas las puertas. De repente se oyen tres estallidos en el exterior; en el interior silencio, el público vuelve la vista hacia la entrada…
...Lluis , en el uso de la palabra, transmite calma, “Tranquilos que para protegernos está a la puerta el Ejército rojo”. Jonatan, Enrique, Héctor y el comandante Ginio. Todo controlado, no había tiros; en la iglesia parroquial, en la acera de enfrente, unos petardos deseaban felicidad a los novios.
Meter a casi doscientas personas en la Casa de la Cultura de La Felguera roza lo milagroso; por el aforo oficial, por ser sábado de julio, festividad del Carmen y con un día de sol de los que entran pocos en la docena (en Asturies). Sin embargo todos los esfuerzos previos dieron resultado y la expectación llenó la sala. La iniciativa de la Fundación Andreu Nin en colaboración con la Semana negra y la participación del Ayuntamiento de Langreo, permitieron traer a Leonardo Padura (que nos debía la visita) y a Lluis Juste de Nin, un grafista prestigioso y comprometido; todo ello dio lugar a una serie de hechos misteriosos y milagrosos.
No ha trascendido que como consecuencia de este acto Jesús Sánchez, alcalde de Langreo, (mediante pacto entre Izquierda Unida y Somos), perdió el sillón.
Cellino ocupa el puesto de alcalde
El día 5, en el salón municipal de plenos, tuvo lugar la rueda de prensa de presentación, con la intervención del alcalde, Ángel de la Calle, director de contenidos de la Semana, y Javier García Cellino en nombre de la Fundación; Javier es de esos que cree que protocolo es el nombre de un animal unicelular y, ni corto ni perezoso, se sentó en el sillón presidencial. Ante las risas generalizadas hizo ademán de cambiar de escaño; Jesús Sánchez le dijo que estaba bien allí y a ver si se mantenía unos días para que se enterara de lo que pesa el cargo. El Ayuntamiento se alegró de volver a recibir a la Semana negra, la Fundación agradeció su generosidad y De la Calle recordó que la vez anterior, en 1996, estaba coleando el conflicto de Duro-Felguera. 
Como ya os conté, estuve invitado a viajar de Madrid a Gijón en el Tren negro, que trajo a varias decenas de escritores, periodistas, fotógrafos e ilustradores; una oportunidad para invitarles a los actos que estaban previstos organizar en Langreo. El asunto funcionó, porque el día 16, a las 11 en punto de la mañana, estaba completo el vehículo de la empresa local que el ayuntamiento puso a nuestra disposición. Otro milagro, teniendo en cuenta la fama de conducta bohemia que se supone entre alguna de las veinticinco personas invitadas; sin duda se debe a la sonriente Lorena Nosti, responsable de comunicación de la Semana, que guía el grupo con mano firme.
Se organizaron las cosas de tal modo que, además de ofrecer a la población del Valle la posibilidad de convivir con primeros espadas literarios y gráficos, se difundiera una de sus principales atractivos turísticos, el Ecomuseo de Samuño. (Que no Lamuño, como escribió alguien; eso queda más hacia la parte de la mar).
Mordzinski en acción
Misteriosamente somos capaces de coordinar el desembarco cerca del salón de actos con la llegada de Carmen, que cumple unos pocos años y a quien Padura dedica amablemente el libro de hombres y perros, ahora que su galga portuguesa ha librado de milagro de la alevosa agresión de un cocodrilo disfrazado de can. 
El cubano no ha apeado la sonrisa; está encantado en Asturies. Repite como su primer viaje a España fue precisamente para acudir a la primera edición de la Semana, aquella de 1988, en un Musel que todavía ni pensaba en las obras faraónicas que lo han cambiado. Bromea con que el Premio Príncipe le hace pensar en pedir pasaporte asturiano. Me deja una cariñosa dedicatoria en "El hombre que amaba los perros" y se lleva el libro de la Columna asturiana en la Marchas de la Dignidad. Los representantes de la Fundación Andreu Nin en Catalunya (Peio Ordiaciaín, el historiador Pelai Pagés) y Madrid (Enrique del Olmo), son visitantes más asiduos del Valle del Nalón; de hecho aquí se desarrollaron las Jornadas estatales de 2014, que incluyeron la reedición del libro de Manuel Grossi sobre la Revolución del 34.
Padura con la Fundación Andreu Nin
Siguiendo con el comportamiento misteriosamente puntual cinco minutos antes de las 12, hora de salida del tren minero desde el Cadavíu, estábamos todos sentados ordenadamente, dispuestos a dejarnos sorprender por la magia del paisaje. Me toca el último vagón, con Fernando López, que es el alma de otra semana negra en la Córdoba argentina y con Daniel Mordzinski, que no es polaco, sino compatriota de Fernando; hace un reportaje para El País y firma “La última…” en "A Quemarropa”, órgano oficial de esta “Disneylandia para jóvenes troskistas”, según reza un editorial. Me pregunta cuál es el mejor momento de luz del viaje y le digo que sin duda la sala de máquinas, la catedral industrial. Sin embargo, arte es arte, consigue magníficas instantáneas con la no luz de la galería.
De pronto un nuevo enigma: el tren se para de golpe…segundos de estupefacción…nadie da explicaciones (parece Vueling, esto)…por lo menos estamos fuera de la galería, el buen sol nos alumbra…Al día siguiente una periodista publicó que fue debido a un cambio de vía. Error. Yo había bromeado con que alguien tiró de la palanca roja de alarma por curiosidad infantil. Casi; se dice el pecado pero no el pecador: un ciudadano con acento porteño nos explicaba que abrió una puerta para asomarse a ver mejor la parte delantera del convoy; el mecanismo de seguridad lo frenó  inmediatamente. Misterio esclarecido.

Daniel organiza la foto de familia en el Pozu San Luis
La gente que no conoce la mina se asombra con las explicaciones de la guía. Las instalaciones, bien conservadas, son suficientemente fotogénicas. Luego se añaden los que vienen del acto de La Felguera y disfrutamos de una espicha que sirven Chisco y sus colaboradoras. Tiempo después para hacer tertulias: sobre la mina, sobre la pervivencia del asturiano, tebeos, letras, política…Y a las cinco en el bus de vuelta, que enseguida hay que estar en las carpas en Gijón presentando libros o atendiendo a los lectores.
Felicitaciones a la organización, lamentaciones porque nadie de la corporación municipal haya subido a La Nueva, y despedidas en la esperanza de repetir el año próximo. En ello estaremos, si la Semana negra no es aplastada por sus enemigos.

martes, 19 de julio de 2016

Un objeto extraño


El señor funcionario de prisiones debe velar por la seguridad. La propia y la de los internos, que también son de dios; malos, sí, pero hay que tratarlos como si fueran personas humanas. Así que cogió el paquete, lo sopesó y decidió que era sospechoso. No merece la pena perder el tiempo usando el escáner, que además consume energía y no está el presupuesto para bromas. Hizo la anotación pertinente y lo devolvió. Objeto extraño, rechazado por seguridad.
Un libro.
Objeto peligroso que ayuda a la gente a pensar. Se empieza mirando una novela y luego le puede dar a uno por coger un libro de poesía, o por decir que quiere hacer teatro en la cárcel. O, lo que es peor, leyendo Filosofía, esa asignatura que el ministro Wert ha perseguido hasta la extenuación para que las jóvenes generaciones aparten de sí la funesta manía de pensar.


Un preso con un libro puede poner en peligro todo el sistema penitenciario.
No es fácil entrar en prisión en este país: El ex jefe de la policía local de Oviedo, de quien me cuentan que en la Universidad le gustaba aporrear cráneos de rojos, está condenado en firme por la Audiencia provincial porque quiso tapar a un amigo que, conduciendo en estado de embriaguez, originó un accidente de tráfico con consecuencias graves. El expediente se traspapeló. Demostrada la autoría de este señor le esperan dos años y pico de trena; pese a sus declaraciones de que le gusta dar la cara está en búsqueda y captura. Eso sí, “con la conciencia tranquila”. Ni uno solo de estos personajes tiene el valor de hacer lo que nosotros de niños; “Sí, señora, le he roto el cristal de un balonazo; se lo pago”.
No dan con él ni en el piso, ni al teléfono. Mala suerte. Les sugiero que miren en el apartamento de Salinas, con este tiempo estará en la playa. Sin embargo a otros los encuentran pronto, con la condición de que sean gentes que hayan plantado cara al Sistema. La nueva Ley de seguridad ciudadana te garantiza prolongadas estancias a la sombra con tal de que te quejes de manera poco educada. Si te parece que el gobierno te está timando no grites, ve con buenos modales y comenta: “Me está su señoría incomodando, ¡mecachis!”
Ahora bien, los condenados por opinar que esto es un robo no son considerados presos de conciencia; o sea, presos políticos. ¡Que esto no es Venezuela, señor mío! Esto es un país civilizado donde el antiguo jefe de la policía local de Oviedo, que quiso ayudar a un hostelero borracho, se considera perseguido por tal acto de caridad humana. Él no se puede comparar a esos  sindicalistas andaluces zarrapastrosos, que ocupan fincas y tal.
El objeto sospechoso devuelto por seguridad, iba para Andrés Bódalo, uno de esos que se empeña en quejarse de que en el sur hay fincas sin aprovechar y brazos sin trabajo; que digo yo, que aunque sea verdad por qué tienen que andar señalando, hombre. ¡Qué poco estilo, estos obreros, chica!
El remitente de Ripollet había escrito claramente su dirección, nada  que llamara a desconfiar, por tanto. El envío era certificado, la funcionaria de Correos lo había admitido sin necesidad de más trámites que cubrir el formulario y pagar; que también en el departamento de clasificación hay controles de seguridad. Por lo menos le han devuelto el libro, podrá intentarlo de nuevo; eso sí, debe empaquetarlo en el cuartel de la Guardia Civil más próximo, delante del comandante de puesto. Si es que en ese sitio puede entrar un libro, que creo yo que sí, porque ya he visto uno.
El Sindicato Andaluz de Trabajadores SAT, me dice que el 24 es el cumple de Bódalo, que le felicite; no es mala idea, incluso me parece importante difundirla, anímate.

Tengo a mi derecha un ejemplar de los Diarios de Henry David Thoreau, un tipo capaz de escribir “En realidad, el hombre trabajador y esforzado carece de tiempo libre para desarrollar una vida íntegra y propia…No tiene tiempo para ser otra cosa que una máquina” (Walden, 1845). No me atrevo a enviárselo. Mejor mando una postal.

jueves, 14 de julio de 2016

Atentado contra un trotskista en la estación de Chamartín


Agradecemos a Alejandro Zapico la cesión de la foto de portada.

Cuando llegó estaban estibando el carro; nada sospechoso, aparentemente: los trabajadores de una compañía de las que se dedican al montaje de eventos; paneles, piezas de una tarima, kilómetros de cable, cajas con materiales eléctricos diversos…
Lavapiés
La Semana negra me invitó a viajar en el Tren (Negro, of course); me hacía ilusión compartir el viaje con escritores, ilustradores, fotógrafos, periodistas y otras gentes de dudosa reputación. Fui a Madrid un par de días antes, en la esperanza de ver algo de teatro, pero las compañías andan de gira o de vacaciones; solamente en el Valle Inclán se podía asistir a una de Max Aub, pero ya no había localidades. Aproveché para pasear por Lavapiés; el barrio más castizo de la Capital del reino, el de las zarzuelas, es ahora musulmán. Recién terminado el mes santo de Ramadán los cafés al atardecer están llenos de varones tomando té.
La cantidad de fuerzas de seguridad policial, eso fue lo primero que le saltó a la vista. Madrid estaba lleno de patrullas de la Policía local, -tiene una cierta lógica-, Guardia civil, -sorprendente, porque es un cuerpo de ámbito rural-, y Policía nacional, en grupos de a tres, cargados de armas, fusiles ametralladores incluidos, y con chaleco antibalas. El dibujante le comentó, “quieren que veamos que nos protegen”; él dijo: “quieren acojonarnos”.
Ilustración de Enrique Flores
A las nueve de la mañana del viernes ya estábamos en el punto de concentración, el hall del hotel Chamartín, Enrique Flores, ilustrador del 15M, grafista en El País, otro Miguel Ángel Fernández, -lo malo abunda-, Martín, ilustrador reciente de un Quijote, y yo. Puntuales, como es debido. Fueron llegando los artistas; saludos más o menos efusivos, abrazos más o menos calurosos, y esa cara de “dónde me pongo” de las novatas. Ángel de la Calle se repartía entre dar bienvenidas y atender a las televisiones. Lorena Nosti, esa eficiente responsable de comunicación, repartía por igual instrucciones y acreditaciones.
No había amanecido el día como para piscina, de modo que no tuvo disculpa, se pasó toda la mañana con la novela, papel y lápiz. Al final de la mañana paseo para desentumecer. Pensó que mejor comer ligero. Cogió la bandeja de la barra y salió a la terraza; bocata, refresco de cola y el periódico, una pausa para seguir escribiendo luego en la habitación del hotel.
El gremio artístico no siempre es puntual, eso es sabido. Dio tiempo de comentar sobre casi todo, la Semana, el tiempo en Asturies, las Generales (El misterio de la Santísima trinidad: entre esta tropa tampoco nadie votó a Mariano, el electo), las obras de cada quién, los proyectos, lo mal pagada que está la profesión…Todos afuera para la foto de familia; enfrentados a tantos paparazzi los nuevos se sonrojaban.
En la barra se había puesto a su lado el encargado del grupo de montaje; pese a que no había nadie más tuvo que desplazar la bandeja a la izquierda para dejarle sitio, no le dio importancia a la ocupación de su espacio. Sentado, leyendo, de pronto a su espalda ¡dos explosiones!
Álex Zapico y Ángel de la Calle
En el andén más abrazos, ahora para quienes han venido a despedir la expedición. Control de equipajes, sin que se sepa bien para qué sirve. Lorena sigue pastoreando el bohemio rebaño: “Coches 8 y 9”. Todavía queda tiempo para fotos, aunque llega el Alvia. Ángel reparte A quemarropa, el órgano oficial de la Semana; comento con Flores que el año próximo, si llegamos allá, será la trigésima edición; otro milagro. En 1988 arrancó en El Musel anterior a la conflictiva ampliación; edificios viejos y desvencijados, como en una película americana de gangsters. Tenemos un recorrido ferroviario apacible, salpicado de actuaciones varias, fotógrafos haciendo funambulismo para obtener una buena imagen y un colaborador de El Comercio volando de flor en flor, “¿Tú quién eres?...Dime, cuéntame…tengo que llenar una página diaria”; el drama del redactor novato.
Los dos metros de altura del carro, cargados con un quintal de material eléctrico se desplazaron hacia la derecha y calleron sobre la terraza con gran estruendo; sillas y mesas fueron tumbándose como fichas de dominó a su espalda. Los operarios quedaron paralizados ante la inminencia del desastre; la señora de enfrente y la hija adolescente quedaron congeladas en una instantánea viva, los brazos acodados en la mesa, el bocadillo a la altura de la boca, abierta de par en par. El camarero quedó petrificado a la puerta.
Llegada puntual a Gijón. Apenas nos da tiempo de sacar las maletas cuando los portavoces municipales asaltan a los recién llegados; seguramente se inmortalizará el momento y tienen que estar en el registro. Uno de ellos me saluda efusivamente; me pregunto si me conocerá de algo. Puede…Me despido de la compañía y les advierto que viene a recibirnos ni más ni menos que la Charanga El Ventolín; la más republicana, la más solidaria de las charangas. Ha venido con la formación de gala. No me quedo para la foto oficial, me trata con menos cinismo mi familia.
Casi siempre controló sus nervios, hasta en los momentos más comprometidos; en esta ocasión movió ligeramente la cabeza para comprobar que el desastre había quedado a medio metro de su espalda. Quiso hacer una broma, “es que vais como locos…” Los operarios habían dejado de discutir por la nómina del mes anterior, se concentraron en lo que pasaba ahora, “han reventado dos ruedas, por el exceso de peso”. El camarero se acercó más que prudente, casi temeroso, “ha tenido usted suerte”. El encargado no abrió la boca; después de dos paseos balbuceó una disculpa. “Me alegro de haber salido con vida”, cortó; siguió con el bocadillo y con El País, cada día más portavoz del Sistema, por cierto.
Ilustración de Ana Galvañ
El sábado por la tarde acudí al primer acto en la Carpa de encuentros, el Arte en el comic, conducido por Ángel de la Calle, con Enrique Flórez, que presentará su obra Nepal y al que he invitado a visitar Langreo cuando pueda; Miguel Ángel (Fdez.) Martín, que fue desconsideradamente impuntual (presentará Out of my brain), Asier Mensuro, coordinador de la exposición que debe verse en el Instituto viejo y Ana Galvañ, que fue muy aplaudida por quejarse de un preocupante déficit de mujeres entre las premiadas y en el jurado. El día anterior no estuve en el corte de la cinta; demasiada gente buscando salir en los papeles, eso sí, por educación asistí a la recepción en el Ayuntamiento, hasta que (quince minutos tarde) llegó la alcaldesa y tomó la palabra. Me fui con la señora propia a tomar sidra.
En el hotel escribió, a lápiz, en la página 573, que “a las 18’15 del día 7 de julio de 2016 (San Fermín, oiga), en la habitación 313”, había terminado de leer por primera vez la novela de Leonardo Padura “El hombre que amaba los perros”. Pensó que seguramente esta terrible historia de conspiraciones, espías, estalisnistas mendaces, muertes aparentemente casuales, personalidades falsificadas y miserias varias, había influido en la delirante idea de un atentado fallido a medio día en la estación de Chamartín.