martes, 28 de febrero de 2017

La Rampa



Se había convertido en uno de los más poderosos atractivos del turismo mallorquín, que marcha viento en popa a toda vela, con crecimientos anuales de número de visitantes y de gasto por viajero. Me encontré con unos matrimonios de Gijón, que viajaban con el Imserso, y me ofrecí a enseñarles Palma. ¿Por dónde empezamos? ¡Por la rampa! Y allí estuvieron, sacándose fotos primero que delante de la catedral.

Los Juzgados de Palma están en el viejo edificio de La Salle. La rampa permite el acceso de vehículos al patio posterior, y se ha hecho internacionalmente famosa por las imágenes de una Infanta de España, un campeón de balonmano casado con ella, y sus secuaces, desfilando a declarar ante el juez por haber trincado dinero público. Es tal su éxito como reclamo turístico que ha conseguido salvar de la quiebra un negocio de hostelería; a la salida se ve claramente el rótulo del café Es Suprem, que permite el chiste fácil entre los abogados, “Subimos al Supremo”, “En el Supremo nos veremos”. Antes de la imputación de los miembros de la Casa real tenía un letrero de “se traspasa”; no hubo lugar, la clientela de letrados, guardaespaldas, periodistas, policías y curiosos ha crecido de tal modo que hasta se permiten el lujo de no abrir los fines de semana. Esa imprevista generación de riqueza ha sido también aprovechada por una familia de pobres de los de pedir, que se ha establecido en la parte alta de las escaleras y mantiene el puesto de trabajo con bien estudiados relevos.



Tiene la historia del Caso Nóos otros protagonistas y actores secundarios de grandísimo nivel; entre los primeros destaca el ya no honorable Jaume Matas, personaje antaño altanero, que ahora sale en todas las fotos huyendo. El valiente juez Castro, un tipo corriente capaz de ir a trabajar en moto, tomar café por los alrededores, hablar de manera que se le entienda (Cristina mujer florero) y de comprometerse con su barrio: en su balcón la pancarta Salvem es Molinar, colabora en evitar que un pequeño muelle pesquero se convierta en superpuerto. O el fiscal Horrach, también en su momento valiente, trabajando en equipo con Castro, aunque al final le entró el vértigo, cuando se topó con la Corona.


Y entre los segundos, el guardia de seguridad más fotografiado de España, José Antonio Nieto, “Primo”. No he tenido tiempo de pedirle un autógrafo; tampoco me ha parecido oportuno fotografiarle, por razones de seguridad, pero ahora que él mismo ha salido en todos los medios, que todo el mundo sabe que es del Betis, perfectamente puedo presentarlo en esta imagen, tomada de la página de facebook de su club de fans, que suma más de siete millares y que tiene esta dirección: El segurata de los juzgados de Palma, el mas visto en los telediarios.

Lo que no ha hecho la Justicia, ha sabido hacerlo el pueblo, la condena ha sido unánime, y rápidamente captada por los representantes políticos. Desde el Ayuntamiento de Palma, quitando el infamante rótulo de los condes y devolviendo el más amable de Paseo de la Rambla, hasta más recientemente el de La Bañeza, borrando el nombre de la infanta de frontis del Centro cultural de las tierras bañezanas, donde reinaba desde 1995.

Linchamiento, claman desde las páginas de ABC, órgano de la monarquía, sin percatarse de que la gente ha entendido muy bien el asunto; el sistema está tan corrupto que las aguas fecales le llegan al rey a la barbilla. Hasta el secrtario Spottorno tuvo que dimitir, salpicado por el latrocinio de unos cuantos caraduras en Bankia. Mientras con sus tarjetas negras, dipapidaban sin contorl miles de euros en licores, joyas, cacerías y delicada ropa interior femenina, la Ley de dependencia se venía abajo por falta de presupuesto. ¡Como para no enfadarse, con los señoritos!


La condena del sarcasmo popular es más poderosa; los miles de chistes durante el proceso y después de la cariñosísima sentencia que les han regalado, han puesto el contrapunto a esta historia de sinvergüenzas, encubridores y lacayos. El desprestigio de las instituciones aumenta cuando se hacen comparaciones: Es más caro, medido en términos de cárcel, ejecutar una canción irónica sobre la Corona, que trincar la pasta del erario; manifestarse con ira por perder el puesto de trabajo, entrada inmediata en la trena; robar a la Hacienda no lo exige, si eres de buena familia. Y si eres una princesa enamorada, que firmas sin mirar porque tu marido es tan bueno, tan bueno, tan bueno, quedas disculpada.

Cuando el tribunal lee la sentencia estoy en un acto público de la Universidad de Oviedo, los nuevos cargos juran o prometen lealtad al Rey, algunos de ellos manejan los móviles buscando la noticia y enseguida se corre la voz: “Cristina libre, él cárcel”. El Rector Magnífico está en su tema, su discurso recuerda que el lunes 20 de febrero, se honrará la memoria de su muy antiguo antecesor, Leopoldo Alas Argüelles, asesinado por los bárbaros golpistas de 1936; luego pasa a hablar de proyectos y anuncia una importante novedad.

Uno de los factores que las magistradas argumentan para librar a Cristina de Borbón es su gesto de pagar 587.413 € al inicio del proceso, para reparar los daños civiles ocasionados. Una importante cantidad que no puede salir de los ahorros de un sueldo, y que en las arcas públicas permitiría, por ejemplo, evitar la vergüenza de los investigadores universitarios muertos de hambre.

El Rector Magnífico de la Universidad de Oviedo anuncia una importante novedad: ¡Por fin habrá calefacción!


miércoles, 15 de febrero de 2017

La sonrisa




La sonrisa. Eso fue lo primero que me vino a la cabeza cuando me llamó Carmen para comunicármelo: “Una mala noticia…se nos fue Esteva…esta noche”.

Al día siguiente estábamos todos; se lo comentaba a Carlos esto de la sonrisa, y él decía con pena: “Siempre estaba en todas”. “Sí, pero la calidad…” Y Verónica, con los ojos empañados, “”Cierto, que hay otros que también están, pero a veces casi mejor que no”. Se llenó la sala. No hay fotos, no vienen a cuento en esta circunstancia. Bendita costumbre que estamos poniendo en práctica de despedir a los nuestros como se merecen; ¡bendita liturgia laica!

Roberto González Zapico, para los muchos amigos Esteva. La sonrisa y el compromiso fueron saludados por todos los oradores. Abrió el acto la Charanga Ventolín, “que tanto le gustaba, con la que compartió tantas ventoleras republicanas”, nos dijo Falo. Irene, la hija, sacó fuerzas de donde casi no quedan para agradecer al buen padre su generoso ejemplo, que ella promete enseñar a los nietos. “Siempre estaba ahí; para todos, para luchar por un mundo mejor…” Mario contaba su capacidad para limar asperezas, para trabajar por la unidad, bien escaso entre las izquierdas, “siempre con una sonrisa, con una palabra amable”. Y citó a Bertolt Brecht; ya sabes, esa poesía que señala que está bien la gente que lucha una jornada, pero los imprescindibles son los que pelean todos los días.

Cándido, antes de romper en sollozos, fue capaz de recordar la experiencia con él en las Marchas de la Dignidad, y de quejarse de la injusticia de la vida: “Hubiera merecido más crédito de horas”.

"Fue Falo, el liante, el que me preguntó si podía ir, porque como yo tenía furgoneta…Nos lo comentó a René y a mí; somos todos amigos de la infancia, y de militancia, y de todo. Lo de 'Esteva' viene de los años de la clandestinidad.
La verdad es que pensé que no podría ir porque estaba trabajando, pero se me acabó el contrato, -por cierto, tuve que andar con demandas para cobrar-, y entonces decidí incorporarme a las Marchas. Yo me convencí solo, tenía claro que había un motivo para pelear: la Dignidad… ¡Bastante me imaginaba el éxito en Madrid!, la 'mareona' que se iba viendo cuando pasábamos por los pueblos”.

Sus palabras han quedado escritas, en el libro que cuenta la aventura de la columna asturiana camino de la capital del reino, “485’2 kilómetros en las Marchas de la Dignidad”.
Me quedan de entonces sus cariñosos abrazos, ¿Qué pasa, Miguelín? Bromeamos con lo de “presentación mundial del libro”, lo tomó tan en serio que vino a La Felguera de corbata. En la foto sale escribiendo la dedicatoria de puño y letra en su página, la 131; la agradezco y la releo hoy con cariño, una frase dice Un placer compartir contigo andanzas y polideportivos (el resto queda para mi uso personal).

Falo, el liante, hizo lo que pudo para superar la voz quebrándose. Era normal que fuera él quien despidiera a Rober,  ”como lo llamaba su madre; conociéndola a ella es fácil saber por qué él era así… Lo primero que recibes es su sonrisa; recordarle nos hará bien. Estamos tristes por la persona que nos acompañó camino de Madrid,  con la furgo cargada de buen humor; su imagen nos recordará la alegría. Dio ejemplo hasta para despedirse; no se encerró, mientras pudo quiso compartir con los amigos un cantar, una tortilla, unas de sidra…Seguiremos peleando como él nos enseñó con su ejemplo; así ganaremos la batalla. La más importante. La batalla del olvido”.

Cerró el acto el Himno de Riego. Yo pensaba entonces en Brecht, pero no en aquello de la lucha, sino en algo más tangible; algo absolutamente material, pero con una profunda carga simbólica.
Hambriento, ¿quién te alimentará?
Si quieres pan, ven con nosotros,
los que no lo tenemos.
Déjanos enseñarte el camino
Los hambrientos te alimentarán.



Después de Villacastín, el pelotón astur que caminaba hacia Madrid, tuvo que aplicar un ERE al irresponsable de cocina, negociado que pasó, para nuestra alegría, a manos del triunvirato Esteva, Poli, Nembra. Las siguientes etapas fueron gozosas, y el mismo Rober lo relata de su pluma:

Luego disfruté mucho siendo cocinero, con Nembra y con Poli; el agradecimiento de la Columna, que nos aplaudió y todo. Así es que varios días después de terminada la Marcha todavía andaba yo en ella; soñaba que tenía que coger las maletas…


Esteva, collaciu: habete conocío compartiendo caleyes y polideportivos, fízome pensar que tenía que ser más xenerosu con la Humanidá. Gracies por enséñamelo como faen los bonos maestros, con el to enxemplu. ¡Un abrazu, amigu! 



Vídeo en You tube de Carmen Martín:

martes, 7 de febrero de 2017

La grada del Molinón provoca el cierre de la factoría Renault en Valladolid



En el pecado llevan la penitencia. Los ultras del Molinón empezaron la Liga faltando al respeto a un delantero del Athletic Club de Bilbao; en toda la primera vuelta las autoridades futbolísticas no han sido capaces de substanciar un castigo para tal comportamiento, pero al final, apenas derrotados por el mismo equipo en la segunda ronda, les ha caído el mejor de los castigos posibles. ¿No queréis un negro?, ¡pues dos!

Estos ruidosos hinchas, habitualmente ubicados en la tribuna sur, si bien en algunas ocasiones tuvieron actos interesantes, siempre me resultaron sospechosos, hasta que hace unos años me terminaron de demostrar su verdadera cara, en un partido en El Sadar. Habíamos pasado un fin de semana agradable, disfrutando el San Fermín Txiki con unos compañeros de trabajo de Pamplona; en el programa incluimos el partido Osasuna-Sporting y por allí aparecieron, haciendo el cafre, dispuestos a agredir a los de Indar Gorri, la grada que sale en la foto superior. La razón es que los navarros se declaran “abertzales”; la policía nacional les convenció a porrazo limpio de que lo dejaran para otro día, pero sembraron el nerviosismo entre quienes llevaban camisetas gijonesas, por si las represalias.

Su víctima en el primer partido de Liga, Iñaki Williams, es ciudadano español, cruce de vasco y guineana; su color hace realidad el viejo chiste de “los bilbainos nacemos donde nos da la gana”. Los dos desesperados fichajes (negros) del Sporting en el mercado de invierno no hablan castellano, uno de ellos mide más de dos metros, para que los racistas tengan que verlo, quieran que no; saldrá, como un símbolo, en todas las fotos, destacará en todas las jugadas. ¿Se darán de baja los energúmenos? Pues no; si el equipo consigue salvarse del pozo (negro) de la Segunda división, aplaudirán como locos los tantos de “su” negro del alma, como ya han hecho este domingo, (aunque el gol no sirviera de mucho).

En Oviedo, una organización de extrema derecha recogía alimentos “sólo para españoles”, en el reparto de alimentos de Cruz Roja un anciano se quejaba de que “se lo llevaran todo los de fuera”, los pobres de pedir ponen en sus carteles que son españoles, para garantizar que la gente sea caritativa; rizando el rizo, sentado ante la Caixa, al lado de casa, uno incorporaba la bandera nacional a su kit de pobre…
No se puede dormir con tanto ruido

…De acuerdo con los últimos datos oficiales de población, el número de extranjeros en España es el 10% del total de habitantes, en Asturies el 3%. Si de aquí descontamos los jubilados alemanes e ingleses, los jeques de Marbella y los magnates orientales del fútbol, resulta imposible que el resto se lleve todos los puestos de trabajo que faltan, y las ayudas sociales y la Sanidad. Lo que realmente ocurre es que este sistema los ha convertido en bienes escasísimos, insuficientes para el conjunto de la ciudadanía, sea cual fuere su color.

La evolución de la especie humana ha estado ligada directamente a movimientos migratorios; hemos sido durante miles de años trashumantes, hemos estado muchos más siglos corriendo detrás de la caza que sentados en casita. Esta postura de poner un muro para defendernos de lo de fuera es señal de ignorancia, a la par que antieconómica; muchas empresas españolas se han salvado de la crisis exportando, ¿qué pasará con ellas si el Emperador consigue llevar adelante sus propósitos de America first? Recordemos que ya ha chantajeado a la Ford para que suspenda una inversión milmillonaria en México y que exige de las empresas USA que compren todo inside.

Mister Trump, nieto de inmigrantes (blancos), casado por dos veces con inmigrantes (blancas), que no soporta a los inmigrantes (que no sean blancos) va a meternos en una negra guerra comercial en la que todos saldremos perdiendo. Si la mayoría de países pone barreras a las personas y los productos ajenos, el empobrecimiento será general, y las posibilidades de guerra -de las de verdad, de esas con bombardeos masivos-, aumentarán, porque sólo la rapiña puede mantener el nivel de vida de Occidente.

Si el Reino Unido no deja entrar ciudadanos europeos, si Alemania nos devuelve todos los jóvenes españoles que allí estudian o trabajan, tendremos problemas. Podría, en las próximas elecciones presidenciales, la ciudadanía francesa votar a la Señora Le Pen, que desde mucho antes defiende las mismas ideas que Trump. Como en ese caso Francia sería para los franceses (blancos), como ordenaría que antes que nada se solucionara el paro local, sería perfectamente posible ordenar a la Renault, -propiedad del Gobierno francés-, que dejara de invertir en España; mis amistades de Parad@s en movimiento seguramente tendrían a partir de entonces muchas más personas en los Lunes al sol, acción con la que cada semana intentan hacer visible, en la Plaza mayor, el crudo problema del desempleo en Valladolid.